X. A. TABOADA - SANTIAGO
En un debate tan complejo como el del futuro del mapa financiero gallego, las posturas unánimes no existen. Y los sindicatos no son una excepción. Las tres centrales mayoritarias evidenciaron ayer que también afrontan el proceso con diferencias. Coinciden en que se debe preservar el empleo por encima de todo, y la galleguidad de las cajas, pero difieren sobre el modelo de reordenación. Así CC OO defiende con rotundidad una fusión sólo entre Caixanova y Caixa Galicia, mientras que UGT abre la puerta a que la fusión se produzca con cajas de otras autonomías, aun sin que las gallegas lideren el proceso. La CIG opta por la "prudencia" y supedita el tomar una postura definitiva a conocer primero la "situación real" de las dos entidades. Además, demanda la creación de una mesa de expertos. En todo caso, los tres sindicatos lamentan la "opacidad" con que se está analizando las alternativas de futuro para las dos cajas y la tardanza de la Xunta en aclarar su postura.
El secretario xeral de CC OO, Xosé Manuel Sánchez Aguión, defendió una fusión entre Caixanova y Caixa Galicia. "Es la mejor solución, el mejor camino para la viabilidad de las cajas y para mantener el empleo de las dos entidades", declaró en un acto en A Coruña con el delegado del Gobierno en Galicia en el que también participaron los líderes de UGT, José Antonio Gómez, y de la CIG, Xesús Seixo.
Gómez no aclaró la postura de su sindicato, pero sí lo hizo el portavoz de las secciones sindicales de UGT en Caixanova y Galicia, José Ramón de Pliego-Valdés, a quien le gustaría que las dos entidades continuasen funcionando de forma independiente.
Entonces la alternativa que queda es la fusión, pero abierta a todas las posibilidades, no sólo al ámbito de la autonomía gallega. "Esta fusión no tiene por qué ser necesariamente entre las cajas de origen gallego. Es decir, si se demuestra que lo que consolida el empleo es una fusión interregional, pues no tendríamos dudas en apoyarla, independientemente de que nuestras cajas puedan liderar o no este proceso", aseguró De Pliego-Valdés.
Además, UGT expresó su rotundo rechazo a la SIP que propone la dirección de Caixanova. Para el sindicato, el Sistema Institucional de Protección es "un experimento que no sabe cómo funciona puesto que no existe en el mercado".