I.B. - VIGO
ayer a través de un comunicado de prensa la entidad asturiana. Cajastur ha puesto a todos sus directivos a trabajar en la fusión con CCM, una operación que la convertirá en la octava caja española por volumen de activos.
Cerrar con éxito la integración de Caja Castilla-La Mancha es ahora su prioridad y ayer lo dejaba claro en un comunicado de prensa, después de que un periódico de tirada nacional publicara que Cajastur confirmaba negociaciones con Caixanova y Cajamurcia para crear la tercera caja de España a través de la fórmula de SIP (Sistema de Protección Institucional). Molesta por esta noticia, la entidad asturiana decidió sacar la nota de prensa.
En todo caso, Cajastur, preguntada por este diario, ni confirmaba ni desmentía conctactos informales , que no conversaciones, con la entidad que lidera Julio Fernández Gayoso y con Cajamurcia para estudiar una posible alianza.
La semana pasada un portavoz autorizado de la entidad asturiana declaraba a FARO DE VIGO que "Cajastur sigue atenta a las oportunidades que ofrece el mercado". Era su respuesta después de que saltase la noticia de contactos con Caixanova y Cajamurcia, contactos confirmados por la entidad murciana, mientras que la caja del sur gallego sigue guardando silencio, y declina pronunciarse sobre sus opciones de futuro. Eso sí ha trascendido que rechaza la fusión con Caixa Galicia y así se lo ha hecho saber al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.
Desde Cajastur se explicaba ayer que ahora la prioridad es culminar con éxito una operación de gran calibre, como es la integración con Caja Castilla-La Mancha, una entidad con graves problemas financieros. En todo caso, no cerró la puerta a pactar en el futuro un Sistema de Protección Institucional (SIP), fórmula alternativa a la fusión.
El SIP consiste en que las cajas participantes podrán compartir servicios y establecer garantías recíprocas, controlando el riesgo del crédito y de las garantías, pero mantienen sus órganos de gobierno, marcas y red de oficinas, ya que jurídicamente son independientes.
La crisis económica ha oblibado a la reordenación del sector financiero español, ahora objeto de una revolución con fusiones y alianzas.