PAULA PÉREZ - SANTIAGO
Noventa y tres proyectos de minicentrales hidroeléctricas aguardan en los cajones administrativos de la Xunta esperando a que el Gobierno gallego apruebe su nuevo Plan Hidrológico. Estas presas fueron bloqueadas por la anterior consellería de Medio Ambiente dirigida por el socialista Manuel Vázquez, quien convirtió el veto a la autorización de nuevos embalses hidroeléctricos en la seña de identidad de su política medioambiental. El departamento que dirige Agustín Hernández se comprometió a mantener paralizada la tramitación de centrales hasta no disponer de una planificación hidrológica, este documento estará terminado ya en el primer semestre de 2010. Y partir de ahí, el Gobierno de Feijóo avisa que dará luz verde a 31 minicentrales que el bipartito tenía bloqueadas, pero que cuentan con una autorización firme de explotación. Los otros 62 proyectos aún estaban en fase de tramitación y la Xunta ha decidido no darles curso.
La directora xeral de Augas de Galicia, Ethel Vázquez, explica que hay 31 minicentrales que fueron adjudicadas en mayo de 2005 durante el Gobierno de Manuel Fraga y que simplemente estaban pendientes de algún trámite complementario como el plan sectorial o el plan de construcción para empezar a funcionar. "Están otorgadas y, por lo tanto, tienen derechos concesionales adquiridos. Nosotros no podemos ir en contra de la ley", explica la responsable del organismo de aguas.
Sobreexplotados
Aún así, reconoce que los ríos gallegos están "saturados" y, por esa razón, la Consellería de Medio Ambiente no tramitará los otros 62 proyectos de minicentrales que se habían solicitado ni prevé autorizar nuevos embalses en el futuro a excepción de obras de ampliación o mejoras tecnológicas en los ya existentes.
Sin embargo, el Gobierno gallego sí dará luz verde a los 31 embalses que fueron adjudicados en mayo de 2005, a pocos meses de las elecciones que situarían a la coalición PSOE-BNG en el poder. Al llegar a la Xunta el socialista Manuel Vázquez puso el acento de su gestión en poner fin a la proliferación de presas en los ríos gallegos. Por esa razón, no sólo paralizó los proyectos en marcha sino que negoció con las empresas para rescatar algunas concesiones.
El bipartito mantuvo bloqueadas una treintena de minicentrales a la espera de que se redactara un nuevo Plan Hidrológico. La intención del anterior conselleiro Manuel Vázquez era intentar revocar las concesiones negociando compensaciones económicas a los promotores. Para este año, por ejemplo, sus planes eran rescatar unas cuatro licencias de minicentrales.
La actual Xunta, sin embargo, no ve factible este rescate. "Es difícil porque existen unos derechos concesionales contra los que no podemos ir", explica Ethel Vázquez.
El Plan Hidrológico determinará el régimen de caudales ecológicos de cada río, identificará zonas protegidas, fijará redes de control con unos objetivos medioambientales para las distintas masas de agua y también se establecerá un análisis económico de los usos del agua.
Además se realizará un estudio detallado de aquellos ríos que son más susceptibles de sufrir inundaciones y que servirá además de base para elaborar el futuro Plan de Ordenación del Litoral.