REDACCIÓN - OURENSE/SANTIAGO
Ni padres ni Xunta han logrado acercar posturas para encontrar una solución al futuro del niño ourensano que sufre problemas de obesidad. El menor sigue en paradero desconocido y la familia avisa que sólo lo entregará si psicólogos independientes evalúan su estado y recomiendan internarlo. Pero la Xunta advirtió ayer que ya cuenta con informes psicológicos tanto de la Administración como de una asociación vinculada a la infancia que “aconsejan” retirar la tutela a los padres e ingresarlo en un centro. Sin embargo, esto no convence a Luis Montoya, el padre del menor, que lo tiene más que claro:“Firmo mi muerte en un papel ante el fiscal o ante quien haga falta, antes de entregar a mi hijo a un centro de menores y si es necesario, que me quiten la vida si creen que deben hacerlo”.
El padre insistió en que si no les dan la opción de que sean los psicólogos quienes recomienden el internamiento del menor, la familia no tiene “la más mínima intención de entregarlo”.
Desde el Gobierno gallego se advierte que “hasta que no vean al menor” y éste no sea entregado para asumir su tutela, la Administración “no podrá actuar”. Entretanto, la Policía autonómica sigue buscando al niño que se encuentra en paradero desconocido.
Luis Montoya aseguró ayer que su hijo se encuentra bien físicamente “porque está siguiendo la dieta y adelgaza sin problema”, pero reconoció que “el niño tiene mucho miedo de que lo aparten de su madre y de su padre”. “Yo estoy dispuesto a lo que sea con tal de protegerle”, defiende. A pesar de los acontecimientos de los últimos días y de toda la presión mediática tras las diversas decisiones judiciales, Luis Montoya insistía ayer en que están teniendo “mucha paciencia, pero todo tiene un límite”.
En este sentido, el abogado explicaba ayer que los padres del pequeño barajaron la posibilidad de abandonar Ourense con el niño el jueves por la noche, pero que consiguió convencerles de que no lo hicieran. “Entiendo que no sería lo más oportuno e intenté explicarles que me estoy matando para que se llegue a soluciones, evitando conflictos en la medida de lo posible”.
Luis Montoya accedió a los consejos de su letrado. “Conocemos a José Manuel desde hace muchos años y en estos momentos de nuestra vida, mi mujer y yo, podemos asegurar que es la persona en la que más confiamos porque nos está ayudando muchísimo y entiende por lo que estamos pasando”.
Hermanos
El padre del menor manifestó que sus otros dos hijos, que tienen 7 y 3 años, “están al corriente de lo que está pasando, y aunque sean muy pequeños se dan cuenta de que pasa algo, y sobre todo, de que su hermano mayor no está en casa”.
Desde el departamento de menores de la Xunta explicaron que se están manteniendo diversos contactos telefónicos, así como una reunión en Santiago entre la subdirectora de Menores y la secretaria xeral de Benestar y Familia, Susana López Abella, con el abogado de los padres.
Por su parte, la Asociación El Defensor del Paciente reclamó ayer al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, que “deje sin efecto” la querella presentada en Ourense y que por el contrario, se dé a los padres la oportunidad de estar con su hijo haciendo el tratamiento adecuado para su salud.