I.B. - VIGO
A año y medio de las elecciones municipales, comienzan los movimientos en la escena local. Una nueva moción de censura se avista en el horizonte. Será en el ayuntamiento coruñés de Porto do Son, donde el PSdeG y el BNG acaban de pactar la presentación de una moción de censura para desplazar de la alcaldía al Partido Popular.
Después de tres mociones de censura consecutivas, en las que los socialistas perdían el poder municipal (Silleda, Láncara y Folgoso do Courel), ahora le toca el turno al PPdeG. PSOE y Bloque se han puesto de acuerdo y ayer registraban la iniciativa. En la actualidad, el ayuntamiento costero de Porto do Son está en manos de Manuel Tomé Piñeiro, que gobierna con el apoyo de dos ediles independientes, pero sin mayoría, pues los seis concejales del PP y sus socios suman ocho frente a los nueve que suman socialistas (cinco) y nacionalistas (cuatro).
Sin acuerdo desde 2007
Las elecciones municipales se celebraron en 2007, pero hasta ahora PSOE y BNG no han logrado ponerse de acuerdo para gobernar en este municipio coruñés, y eso que las direcciones de las dos organizaciones políticas, en virtud de un pacto a nivel autonómico, les exigían un gobierno de coalición. La falta de entendimiento permitió al PP hacerse con una alcaldía, que hasta 2007 y durante 16 años estuvo en manos de los socialistas.
Desde la celebración de los comicios locales hubo varios intentos de negociación, pero hasta ahora habían fracasado. El principal escollo era que el ex regidor Ramón Quintás Vila quería repetir como alcalde, pero los nacionalistas se neganba a darle su respaldo, pues habían mantenido con él fuertes desavenencias durante sus años de mandato.
El pacto ahora sellado pasa porque el nuevo regidor de Porto do Son sea socialista, pero eso sí no será Ramón Quintás Vila, quien ha dado un paso atrás, pero continuará como edil en el municipio coruñés. El futuro regidor será Xoan Pastor, y la teniente de alcalde será Anxela Franco, que fue cabeza del cartel del Bloque en mayo de 2007.
La direcciones de PSdeG y BNG respaldan la moción de censura en Porto do Son, y desde la ejecutiva socialista recalcan que “no se trata de un caso de transfuguismo como sucedió en Silleda”, sino de dos partidos que han tardado más de dos años en ponerse de acuerdo para gobernar.