I. BASCOY - VIGO
Los socialistas gallegos celebran hoy en A Coruña el primer pulso entre dos generaciones de políticos: la encabezada por el presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda, de 57 años, y la liderada por el diputado autonómico José Manuel Lage, de 32 años. Moreda se rodea de históricos del socialismo herculino, como el alcalde de Culleredo, Julio Sacristán, mientras que Lage irrumpe en escena rodeado de los nuevos valores del partido, como el alcalde de Fene, Iván Puentes.
Hace nueve meses que el PSdeG perdió la Xunta, y el fracaso electoral se saldó sin crisis, con un congreso que eligió al ex conselleiro Manuel Vázquez como sustituto de Emilio Pérez Touriño. Después vinieron los congresos de Pontevedra y Lugo, y Modesto Pose y Ricardo Varela, que ya controlaban el partido en sendas provincias retuvieron las riendas de la organización.
El cónclave de hoy en la ciudad herculina para elegir secretario provincial es el primero al que los socialistas llegan con dos listas y con las tensiones que surgen cuando dos sensibilidades se enfrentan.
Fernández Moreda, desde la presidencia de la Diputación, parte como favorito para colocarse al frente del partido, pero el diputado José Manuel Lage, que goza de apoyos claves como Mar Barcón, la número tres del PSdeG, y de Xaquín Fernández Leiceaga, portavoz de los socialistas en el Parlamento, se lo ha puesto difícil, y no sólo a él. El propio Manuel Vázquez ha visto con recelos el proyecto de Lage, con su apuesta decidida por la renovación y de mayor conexión con las bases y la sociedad. Ayer mismo, el secretario general del PSdeG respondía a Lage, al que los medios de comunicación ya identifican como referente de cambio en el socialismo gallego. Manuel Vázquez, que prometió neutralidad en el congreso de A Coruña, defendía que la elección por abrumadora mayoría de él mismo, de Pose y Varela en sus respectivos congresos demuestra que en el PSdeG "ya hay la renovación que quieren los socialistas gallegos."
Lage, por su parte, insistía ayer en explicar que su proyecto para el PSdeG no pasa porque "los jóvenes vienen a quitar a los viejos". "Aquí no sobra nadie, empezando por el compañero Moreda, que todavía tiene mucho que aportar", remarcaba.
Por su parte, la candidatura de su rival anunciaba el fichaje estrella del ministro de Justicia, Francisco Caamaño, para la presidencia del partido, si gana el congreso de hoy. Es un puesto honorífico, sin ninguna función ejecutiva.
El próximo congreso será el de Ourense, y el alcalde Francisco Rodríguez será el secretario provincial.