REDACCIÓN - VIGO
Las declaraciones del ministro de Fomento, José Blanco, advirtiendo en pleno debate sobre el futuro de las cajas que “las empresas gallegas de éxito se han fortalecido cruzando fronteras” y las posiciones encontradas y explicitadas esta semana ante la Xunta de Caixanova (contraria a la fusión) y Caixa Galicia (favorable a la fusión) han provocado movimientos en la escena política gallega. El PSdeG, un día después de que Blanco se pronunciara, consideró “razonable” que las cajas gallegas “crezcan llegando a acuerdos con otra entidad” y siempre que el centro de decisión se mantenga en Galicia. Por su parte, el BNG, que desde un principio apostó por la unión de Caixanova y Caixa Galicia, manifestó que “no tendría oposición” si una caja gallega absorbe a otra de fuera.
Desde la Xunta, las declaraciones de Blanco han sido recibidas cuando menos con frialdad. El conselleiro de Presidencia y secretario general del PPdeG, Alfonso Rueda, comentaba ayer: “El ministro dijo que no era quien para dar consejos, pero la verdad es que dio muchos e hizo muchas reflexiones”. Para el dirigente popular, no hay duda de que el también número dos del PSOE habló en nombre del Gobierno de España y fue el martes a Santiago a dejar claro que Zapatero “es favorable a una fusión” de las cajas gallegas “con cajas foráneas”. Ya el día anterior, el propio titular de la Xunta había interpretado las palabras de Blanco en el mismo sentido: “El Gobierno de España abre la puerta a que las cajas gallegas puedan tener alianzas con cajas de ahorro”.
Rueda reiteró que la Xunta sigue trabajando y que su decisión final sobre el futuro de las cajas será “a favor de Galicia y nunca en contra de Galicia”.
Tras el posicionamiento del titular de Fomento, los socialistas gallegos movieron ficha. El portavoz del Grupo parlamentario del PSdeG, Xaquín Fernández Leiceaga, preguntado por los periodistas, intentó moverse en la prudencia, y explicó que su partido “no tiene una posición predefinida” sobre el futuro de las cajas gallegas. En todo caso, señaló que “la posición básica” es que “deben tener los pies y la cabeza en Galicia”. Desde esta premisa, acepta que las dos entidades puedan fusionarse con otras cajas foráneas, eso sí “pequeñas”, para ampliar su red exterior.
En todo caso, el PSdeG también vería con buenos ojos “la continuidad de las dos cajas por separado si son viables o una unión de las dos si es de común acuerdo, si es equilibrada y respeta el empleo”.
“Recentralismo”
Por su parte, el portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, pidió “altura de miras” a PPdeG y PSdeG, pues, en su opinión, se corre el riesgo de “quitar vinculación” a las cajas gallegas con la comunidad. El líder de los nacionalistas gallegos teme que el Gobierno deEspaña apueste “por el recentralismo” en la reordenación del sistema financiero y recordó que las cajas de ahorro tienen una función social en los territorios de su sede social que Galicia debe conservar.
Vázquez insistió en que centro de decisión de las cajas gallegas no debe salir de Galicia y pidió a Feijóo que “se pronuncie de forma clara”.