REDACCIÓN - SANTIAGO
La Fiscalía pide para el propietario de Leite Río, Jesús Lence, una condena de tres años de cárcel y una multa de 160.000 euros por un delito contra los recursos naturales y contra el medio ambiente, durante un juicio en el que el procesado negó cualquier implicación de la empresa en los hechos que se le imputan.
El juicio es el tercero al que se enfrenta el empresario lucense desde 2001 después de que varios agentes del Seprona detectaran vertidos de "residuos lácteos" en un arroyo próximo a la fábrica Veiga de Lanzuelos, en el ayuntamiento de Láncara. La contaminación provocó, según este servicio, la mortandad de fauna piscícola. En la vista oral y en el juicio, Lence sostuvo que es "imposible" que los vertidos procedieran de su empresa.