La reordenación del sistema financiero español

El baile de las cajas de ahorro

Galicia entra en la recta final del proceso con todas las opciones abiertas y una oleada de pronunciamientos contra la fusión

 23:06  

¿Cuántas de las 45 actuales cajas de ahorros que hay en España quedarán a final del año? La crisis económica ha impactado con tanta virulencia en sus cuentas de resultados que al sector no le queda otro remedio que reestructurarse. En Andalucía, Cataluña y Castilla y León, las comunidades con más entidades, las cosas están meridianamente claras, con procesos abiertos para consolidar un mapa con, al menos, dos cajas fuertes. Galicia ya las tiene. Caixanova y Caixa Galicia están en los primeros puestos del ranking del negocio. Por eso, todas las posibilidades están abiertas. La fusión, que ambas sigan en solitario o que se alíen con entidades foráneas, lo que les permitiría, si lo necesitan, acudir a los fondos del Gobierno para ganar liquidez.

JULIO PÉREZ - VIGO En la memoria colectiva hay ya un hueco para las imágenes, aquellas tremendas fotografías, de los cientos de empleados del banco estadounidense Lehman Brothers saliendo en tropel de su mausoleo, cargados de cajas, tras la declaración de bancarrota de la entidad. ¿Quién se atrevía a defender que en este negocio no existían las quiebras? La teoría se esfumó y el pánico se adueñó de los mercados, sumidos hasta ese momento –hace poco más de un año– en una eterna catarsis de beneficios que acabó por explotar en una gran crisis económica global. Crisis financiera, crisis del consumo, crisis empresarial. Crisis de confianza.

Con la merma de resultados, el impacto también del pinchazo del ladrillo en sus cuentas y la disparada morosidad, el sistema financiero mundial se vio abocado a un profundo proceso de rescates gubernamentales y de reestructuración de entidades en busca de rentabilidad. La intervención del Banco de España en Caja Castilla-La Mancha (CCM) encendió las alertas aquí y abrió la puerta a un nuevo mapa de las cajas de ahorros. ¿Por qué ellas? Porque son 45. Porque su implantación está muchísimo menos internacionalizada que los bancos. Porque por su carácter semipúblico están muy vinculadas a la política, empeñada en ser siempre el padre de la novia

De aquí y hasta final de año se repartirán los 36.000 millones de euros, casi seis billones de las antiguas pesetas, con los que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero dotó para 2009 el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). 36.000 millones para una especie de préstamos –realmente, lo que hacen las cajas es emitir participaciones preferentes que comprará el Estado y que se pueden convertir en cuotas participativas, el equivalente a las acciones en una empresa privada–, a caballo entre la renta fija y variable, por lo que será la propia entidad la que marque el tipo de interés, aunque en el mercado se habla de una media del 7% para la devolución del dinero. El camino para reforzar los recursos propios de las que acepten algún tipo de alianza que refuerce su posición. Porque, además de la fusión, hay otras formas de afrontar el futuro para ganar liquidez en estos tiempos en los que, precisamente, lo que falta es dinero. Ni un euro se ha pedido. La cuenta atrás está en marcha y en el sector de las cajas se dan esos primeros pasos, esos primeros noviazgos, algunos más tímidos que otros, para redefinir el reparto del negocio del ahorro. En el seno de las propias comunidades y entre autonomías.

¿Quién marca esos tiempos? El Gobierno central pide que se apuren los procesos para no distorsionar el funcionamiento del sector. El Banco de España insta a que los movimientos sean racionales. Las administraciones autonómicas toman decisiones con cuentagotas. Y, como muchos temían, Bruselas acaba de hablar. El Ejecutivo español tendrá que pedirle permiso caso por caso por cada euro que mueva del FROB para las entidades. “Sólo así se garantizará la seguridad jurídica de las ayudas”, asegura Jonathan Todd, portavoz comunitario de Competencia. De lo contrario, la Comisión Europea podría en su momento pedir la devolución del dinero.

Castilla-La Mancha. Tras la revolución que a principios de los 90 vivieron las cajas de ahorros provinciales, el sector en la comunidad quedó repartido en sólo dos entidades. La Caja de Guadalajara y la CCM. En 1999 intentaron fusionarse también, pero no cuajó. Los primeros síntomas de la crisis en CCM pusieron sobre la mesa de sus directivos una posible integración con la aragonesa Ibercaja y un segundo intento, frustrado de nuevo, con la andaluza Unicaja. La falta de liquidez llevó al Banco de España a tomar las riendas. El banco de inversión UBS, asesor de la entidad, ultima el informe sobre las opciones de futuro para CCM. En solitario, muy costosa, porque necesitaría una nueva inyección de capital –ya recibió 1.300 millones del Fondo de Garantía de Depósitos– o, lo más probable, de la mano de otras. Hay dos que, según los expertos, están especialmente mejor situadas. La vasca BBK, que daría lugar a la sexta caja española; o retomar el enlace con Ibercaja, con la que existe una buena complementariedad de negocio. CCM celebró el pasado viernes su, posiblemente, última asamblea general antes de dar el paso definitivo, en el que, según varias fuentes, podría entrar también La Caixa, la pareja idónea a ojos del Banco de España. La que guarda silencio es Caja Guadalajara, a la que se relaciona en un posible movimiento con CCM y Cajasol. Dos cajas hay en Castilla-la Mancha y el futuro está poco claro.

Andalucía. En el sur hay menos interrogantes. Andalucía es una de las regiones con más entidades de ahorro. Cinco en total. Dos de las más fuertes, Unicaja y Cajasur, tienen firmado ya un protocolo de intenciones para darse el sí quiero. La quinta por depósitos y la sexta por activos. La Junta andaluza acaba de reformar su ley para el sector para avalar el acuerdo ante la “singularidad” de Cajasur, fundada por la Iglesia, que llegó a amenazar con frenar el proceso si el equipo de José Antonio Griñán no fijaba escrupulosamente en esa modificación su cuota de poder ahora y en caso de nuevas fusiones, pensando ya en el siguiente movimiento de Unicajasur, abrir las puertas a Caja Jaén. A la espera de lo que pudiera ocurrir con Cajasol y las entidades extremeñas, la tercera pieza del puzzle andaluz es Caja Guadalaja. Su futuro nuevo presidente apuesta por “la autonomía” sin huir del “aislacionismo”.

Castilla y León. Hasta seis entidades de ahorro operan desde la vecina Castilla y León. Caja España, Caja Burgos y Caja Duero están realizando “análisis serios y profundos”. Tanto, que desde el Ejecutivo regional hablan de una impresión “buena”. “Perfecto, es muy positivo”, defiende la Junta leonesa. La misma opinión que comparte el Banco de España, que ya se ha reunido con los directores generales de las tres. En juego están los casi 7.000 empleos que suman. La intención, en principio y tal y como les aconsejan los asesores externos, es ir hacia una integración a fondo. Pendientes de lo que finalmente ocurra entre “las grandes” están Caja Ávila y Caja Segovia. Hay “química entre ambas” y este mes de octubre prevén sentarse a hablar en serio. Dicen que su situación ha mejorado estos últimos meses y que, por lo tanto, no hay prisa. El tablero aquí se quedaría con dos jugadores, sin saltos a otra comunidad, y un tercer aspirante a un hueco en el mercado, que es Caja Círculo, de Burgos, una pequeña entidad de 156 sucursales.

Extremadura. El esquema de operaciones internas se repite en Extremadura. Dos provincias, dos cajas. Caja Badajoz lo tiene claro. “No hay otro planteamiento que una posible fusión”, explica su presidente, Francisco Manuel García Peña, que condiciona cualquier proceso, “que no se ha iniciado todavía”, a los correspondientes estudios sobre la idoneidad del matrimonio. La entidad descarta cualquier acercamiento con cajas andaluzas. El objetivo está en ir a la reestructuración en compañía de Caja de Extremadura, envuelta actualmente en un proceso de renovación de sus órganos de gobierno que condiciona el posible calendario para entablar relaciones. Ambas están por detrás del ecuador del ranking español del sector. Su músculo financiero es reducido. No llegan a las 500 oficinas juntas y la concentración del volumen de negocio les colocaría tras la unión en el puesto número 26. Casi 18.000 millones de euros. Ni siquiera la mitad del que mueve sola Caixanova.

Cataluña. En el sector financiero catalán hay una larga tradición de fusiones. Casi tantas cajas como ciudades medianas convivían en la comunidad. La Caixa nació en 1990 de la fusión de la Caja de ahorros de Barcelona con la Cataluña y Baleares. En el baile abierto ante el impacto de la crisis económica, la entidad presidida por Isidre Fainé, con más de 5.300 oficinas y 385.000 millones de euros de volumen de negocio –su inmediata competidora, Caja Madrid, tiene una red de 2.100 sucursales y 200.000 millones de negocio– va por libre. Ninguna de las posibles fusiones que se conocen le haría sombra. Pero hay otras nueve cajas en la comunidad, una de las más atomizadas en el negocio. Y ellas sí quieren jugar. Por un lado, Caixa Catalunya –la segunda más potente en la región y quinta por negocio en España–, Manresa y Tarragona. El solapamiento de sus dimensiones y negocio les llevará, según apuntan fuentes cercanas, a cerrar alrededor de 200 puntos de atención al cliente. ¿Cuál es el criterio para dejar o no una oficina abierta en estas operaciones? Una distancia por debajo de los 250 metros es excesiva. Son las únicas que ya dijeron oficialmente su petición al FROB: 1.500 millones. Por otro lado, Girona, Terrassa, Sabadell y Manlleu, de la que saldrá la octava caja del país por activos. Los respectivos consejos de administracióndieron su visto bueno y los sindicatos hablan de un recorte de 400 empleos. Para tutelar el camino de la fusión, los directivos de las cuatro se turnarán en las labores ejecutivas. De los fondos de reestructuración, sus cálculos internos oscilan entre los 450 y los 500 millones. Cataluña pasará de nueve a tres cajas.

País Vasco. Lo del País Vasco tiene más interrogantes que luces. BBK y Kutxa se adelantaron al frenético revuelo levantado en los últimos meses. En noviembre de 2008, las dos principales entidades de la región –que ocupan, respectivamente, el décimo y el décimo tercero lugar en el ranking del sector– a punto estuvieron de dar el paso. Ya tres años antes se intentó incluso con la incorporación de la tercera en discordia, Vital, y se llegó a firmar un acuerdo empresarial que falló por la postura en contra del PP y de los socialistas de Álava, preocupados por el impacto electoral de la operación. Si se reanudan o no las negociaciones, es un misterio. Sus responsables, desde luego, aseguran que no lo harán “al menos hasta 2011”. El nuevo Gobierno vasco defiende que no está entre las prioridades de su agenda.

Las comunidades con una caja. Con la excepción de Aragón –en donde se ubican Caja Inmaculada e Ibercaja, una de las novias de CCM–, y de Galicia, que merece su capítulo propio, el resto de comunidades cuentan tan sólo con una entidad de ahorros o con dos, en el caso de los archipiélagos. Al margen de Madrid, con la seguna caja más fuerte del país, la idea para el resto sale de Caja Cantabria, que acaba de dar el visto bueno para explorar contactos con entre dos y cuatro sociedades más, “preferiblemente de autonomías uniprovinciales”, para crear una especie de red de negocio y unir fuerzas ante los movimientos en el sector.

La primera SIP. Entre ese nutrido grupo de cajas de comunidades con sólo una entidad propia, Caja Navarra (CAN) y CajaCanarias protagonizan el primer pacto para crear un Sistema Institucional de Protección (SIP) interregional. Un contrato en el que las dos sociedades respetan su marca, sus consejos, sus territorios y complementan la línea de negocio y asumen conjuntamente la cobertura de los riesgos. La gran alternativa a la fusión, que permite también acudir al FROB, aunque en este caso concreto, los directivos lo descartan porque, dicen, no lo necesitan.

Sin cambios en Levante. Dos de las grandes cajas españolas están asentadas en Valencia. Bancaja y Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), que comparten espacio con una tercera, mucho más pequeña, Caixa Ontinyent. Tras muchos rumores en el arranque de la reestructuración del sector –a la CAM se la relacionó con Caja Madrid y con Caixa Galicia–, la única pista de un posible cambio en el sector en Levante es el acercamiento de la Caja del Mediterráneo con su vecina Cajamurcia. El presidente de la entidad valenciana estaría “encantado”.

Y Galicia. Las dos cajas gallegas han estado en el punto de mira de los movimientos casi desde el primer momento. De hecho, el primer gran alboroto se armó con el planteamiento de fusión entre Caja Madrid, la CAM y Caixa Galicia. Llegó a haber consulta al Banco de España. Una unión que en el mercado haría frente a La Caixa. A Caixanova también se le relacionó en varias operaciones, especialmente en la quiniela de Caja Cantabria para formular nuevas SIP. Aunque no lo dijo públicamente, a la Xunta no le gustó en absoluto que el nombre de las dos entidades gallegas saliera en los círculos de los rumores. En el primer caso, porque suponía perder la galleguidad de una de las entidades, algo a lo que el presidente Núñez Feijóo no está dispuesto; y, en el segundo –aunque reconoció preguntado por la fórmula de las SIP que se están estudiando “todas las posibilidades”– porque el Gobierno gallego quiere ser la única voz autorizada, junto al Banco de España..

Su decisión se conocerá antes de que acabe el año. O bien la unión, o que cada una siga en solitario sin caer en fusiones con cajas de otras comunidades, o que cada una se refuerce mediante alianzas a través del SIP. Tanto él como su conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, han dejado caer que Caixa Galicia y Caixanova tienen recorrido para seguir por separado, la misma postura que defienden las Cámaras de Comercio del sur de la comunidad, el Círculo de Empresarios-Club Financiero y la patronal de Pontevedra y Ourense, que incluso son más partidarios de que ambas apuesten por un SIP con entidades de fuera para fortalecerse. Si lo necesitan.

Por el impacto en el empleo –hablan de hasta 2.000 trabajadores y 300 oficinas menos–, por las repercusiones en la financiación del tejido productivo por falta de competencia. Porque a diferencia de otras autonomías, aquí ya se vivió un profundo proceso de reestructuración. Caixanova –décimo cuarta caja en sucursales y décimo primera en negocio– es la suma de las cajas de ahorros de Vigo, Ourense y Pontevedra, además de la dueña de la mitad de las acciones del Banco Gallego. Caixa Galicia –octava caja por tamaño de red y sexta por negocio– asumió las cajas de A Coruña, Santiago, Ferrol, Lugo, las rurales de A Coruña, Pontevedra, Ourense y León y el Banco Urquijo. Un proceso complejo y laborioso que otras comunidades tienen aún pendientes. Para muchas de ellas, el objetivo es quedarse con dos –el modelo hacia el que van Cataluña, Andalucía y Castilla y León, con sus mapas casi cerrados–, así que Galicia no sería la única región con dos cajas de ahorros.

De la unión saldría un jugador que ascendería en el ranking hasta el grupo de los más de 100.000 millones en negocio y al que sólo superaría entre las operaciones abiertas la fusión de Caixa Catalunya, Girona y Tarragona. El Gobierno gallego deshoja la margarita con el cronómetro del FROB –que espera retocar con el Gobierno central para reservarse el control sobre ambas entidades– en marcha. En los consejos de administración de ambas entidades se habla, y mucho. Sobre el tapete hay, así pues, 36.000 millones por los que pujar y varias formas de hacerlo.

  HEMEROTECA
Caja Negra        O Bichero         Floreano
CONÓZCANOS: CONTACTO | FARO DE VIGO | LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES | CLUB FARO DE VIGO | ACERCA DE ED. GALEGO PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR
farodevigo.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de farodevigo.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya