A. LOÑO/S. SOUTELO - SILLEDA
El edil socialista Gerardo Lázara ratifica la denuncia del PP de Silleda y asevera que la alcaldesa, Paula Fernández Pena, sobre la que pende una moción de censura, que puede ser inminente, le ofreció un empleo en una empresa privada a cambio de su dedicación exclusiva y su acta de concejal.
Lázara Moreda precisa que incluso llegó a entrevistarse con responsables de una firma y valoró el puesto, pese a que sólo le ofrecían un contrato de seis meses, una vez que esta propuesta sólo conllevaba su renuncia a la dedicación exclusiva en favor del teniente de alcalde, Manuel Cuiña. Sin embargo, revela que rechazó el empleo cuando la regidora le reclamó además su acta de concejal, lo que implicaría su marcha de la corporación. "É verdade que a alcaldesa me ofreceu un traballo e acudín á empresa por indicacións dela. Fun a unha entrevista, pero, cando xa se pretendía a miña acta, nin sequera lle respostei aos representantes da firma", apunta.
Lázara, expulsado del gobierno mediante un decreto de la alcaldía, dice ahora que Manuel Cuiña le reclamó su dedicación en otras ocasiones con la intención de que cada uno tuviese un sueldo durante dos años de mandato, "ao que me neguei", subraya. Pero mantiene que no puso reparos a dejar su salario, siempre y cuando consiguiese un empleo, pero puso como condición que mantuviese su acta de concejal. "A empresa foi correcta conmigo, aínda que nen sequera lles cheguei a contestar cando me reclamaron a miña acta, e deixeille claro á alcaldesa que seguiría como concelleiro ata o final do mandato". Pocos días después, la mandataria anunció públicamente que le retiraba el salario y las competencias. "Pouco despois, atópome coa situación de que me retiran o soldo e se me aparta das miñas atribucións nas distintas áreas", afirma el concejal, con el que Pena mantuvo un enfrentamiento casi desde el inicio del mandato y que acabó expulsado a mediados de junio pasado.
La moción es lógica
Lázara también se pronunció ayer por primera vez sobre la moción de censura que promueve el PP y los ediles no adscritos contra su partido; maniobra que considera "lóxica", pese a que anuncia que no la apoyará con su voto, que, por otra parte, tampoco es necesario. En caso de que su apoyo decidiese el éxito de la censura, señala que "tería que valoralo", aunque reitera que no romperá la disciplina de voto. Rechaza este tipo de prácticas pero considera que, en el caso silledense, han sido provocadas por el propio ejecutivo e incluso le sorprende que la moción no se hubiese presentado hace meses. "
A censura é un proceso lóxico na situación actual, cun goberno que se descompón e que está con dous concelleiros", sostiene. Gerardo Lázara culpa de la situación actual al grupo de la alcaldesa y recuerda que "nunca entoaron o mea culpa por nada". Reprueba que Pena no estuviese dispuesta a hacer cesiones para mantener la unidad del grupo y opina que el desmoronamiento del ejecutivo se originó cuando, desoyendo a él mismo y los ediles Javier Cuiña y Ofelia Rey, se descartó un pacto de gobierno con el Bloque.