REDACCIÓN - VIGO
Un informe policial sostiene que el PPdeG, siendo Pablo Crespo secretario de Organización, pagó con dinero negro "el 52% de los gastos" de la campaña de las elecciones municipales del año 1999. El PP gallego contrató a la empresa de Francisco Correa, en la que posteriormente trabajaría Crespo, para la realización de la campaña y más de la mitad del presupuesto se le abonó en B, según la policía.
El caso se destapa porque los negocios de Correa están siendo investigados por una supuesta trama corrupta, que hasta ahora ha salpicado especialmente al PP valenciano (los trajes de Camps), y al PP de la Comunidad de Madrid.
Un informe de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF), que investiga el caso Gürtel (Correa en alemán), y del que dio cuenta ayer la cadena Ser, constata que en el PPdeG, en la época en que Pablo Crespo era el número dos de José Cuiña, había "una facturación dual", y así en la campaña de los comicios locales de 1999, "el 47,78% de los gastos se financiaría con fondos de la formación política existentes en el circuito finaciero ya sean fondos propios o ajenos, por tanto fiscalizables. Y otra parte de los gastos, el 52,22 por ciento, los denonimados B, se pagan directamente en efectivos en unos casos con soporte documental (nota de recibí, no facturas) y otros sin ellos, pero en todo caso con recursos B ajenos por tanto al circuito económico".
El informe también apunta que ese dinero en negro con el que los populares gallegos habrían financiado parte de la campaña de 1999 "pueden proceder de terceros que financian los gastos del Partido Popular con dinero ajeno a los circuitos económicos".
La Unidad de Delitos Económicos y Fiscales destapa la supuesta financiación irregular de la campaña del PP gallego tras analizar el contenido de una caja de seguridad a nombre de Pablo Crespo en una entidad bancaria de Pontevedra.
La UDEF también habría descubierto una carta en la que Álvaro Pérez, conocido como El Bigotes, y otro de los hombres de confianza de Correa, aparte de Crespo, habría remitido en 2003 a Mariano Rajoy, para exigirle el pago de una deuda, precisamente del año 1999, y con cargo a la campaña gallega de los comicios municipales. Rajoy recibe la misiva en su calidad de secretario general del PP, igual que se le entregó una similar a Javier Arenas, su antecesor en el cargo, y al propio Manuel Fraga, entonces presidente del Partido Popular de Galicia.
El hombre de Correa se quejaba del impago de la deuda que el entonces secretario xeral del PPdeG, Jesús Palmou, se negaba a abonar. Cuando Palmou toma las riendas de la organización conservadora en Galicia corta relaciones con Correa, pues duda de sus negocios, y se niega a abonar la deuda contraida por sus antecesores en la dirección del PP gallego.
Tampoco confía, según fuentes populares, en Pablo Crespo, que tras cuatro años como secretario de Organización del PPdeG, pronto encuentra acomodo en las empresas de Francisco Correa.
Con Palmou, al frente del PPdeG, a Correa se le cierra el negocio, aunque firmó algún contrato puntual en Galicia, por ejemplo Juan Miguel Diz Guedes le encargó una campaña de promoción de la carne gallega, durante la crisis de las vacas locas, y el PP de Pontevedra le pidió un sondeo.