IRENE BASCOY - SILLEDA
Alberto Núñez Feijóo se propone al frente del Gobierno autonómico "modernizar el país", levantando "una Galicia unida y global" , pero dice no encontrar aliados en las grandes ciudades, todas en manos de alcaldes socialistas. El presidente de la Xunta aprovechó la tribuna de la romería de Silleda para acusar a "los gobiernos bipartitos" de frenar el avance de Galicia con sus "discusiones" y por qué se dedican a "restar y dividir" en vez de "sumar y unir".
Para Feijóo, la oposición no está en el Parlamento, y así ayer obvió citar a PSdeG y BNG. Para el titular de la Xunta, son los gobiernos locales los que intentan desgastar su acción de gobierno, y ayer respondió a los regidores de las urbes, en especial al de Vigo, Abel Caballero, y al de A Coruña, Javier Losada, que se oponen a su política aeropuertuaria y universitaria.
Feijóo advirtió de que "las tres terminales que tiene Galicia constituirán el gran aeropuerto de Galicia", por mucho que se opongan Caballero y Losada, a quienes aventuró que no repetirán como alcaldes. "Los que se dedican a restar y dividir, en vez de sumar y unir, no tienen capacidad de volver a ganar las elecciones", aseveró.
El presidente de la Xunta manifestó su intención de seguir adelante con su propuesta de un aeropuerto con tres terminales, lo que en la práctica supone unificar la gestión de los tres aeródromos, que es a lo que se niegan los alcaldes de Vigo y A Coruña, mientras el regidor de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, como responsable de la ciudad donde se ubica el aeropuerto con más tráfico, respalda la iniciativa.
Feijóo tiene otro frente abierto con los alcaldes en el campo universitario. Vigo y A Coruña reclaman sendas Facultades de Medicina, y el presidente quiere aparcar sus ambiciones por la crisis económica, lo que los alcaldes interprenta como un gesto de favor a la Facultad de Santiago. "Las universidades son las universidades de todos, y las universidades son el Sistema Universitario de Galicia", aseveró Feijóo,quien, por otra parte, volvió a negarse a pagar los 1.900 millones de euros que le reclama el Estado por haber anticipado a la Xunta más fondos de los correspondientes. Dijo: "Tenemos que pagar la factura que gastaron otros y pagarla cuando digan. Pues no. Nos sentaremos y hablaremos. Galicia no puede poner en solfa los servicios sociales y la salida de la crisis". También advirtió de que "Galicia volverá a perder" con la subida de impuestos programada por Zapatero.