|
|
|
HEMEROTECA » |
|
JAVIER SÁNCHEZ DE DIOS - SANTIAGO Parece que toma nuevo impulso la vieja cuestión de si hay que reforzar la autoridad del profesorado o no es necesario. ¿Qué opinan ustedes?
–Diego Gago. Yo soy de la opinión, y creo que seguramente todos estaremos de acuerdo, de que sí, que realmente el profesor ha perdido peso a lo largo del tiempo, peso y, si se quiere, autoridad e influencia. Hoy en día no tiene la importancia que debe tener y que de hecho tenía hace veinte años y menos aún antes: lo que no quiere decir que la evolución en su conjunto durante este tiempo haya sido completamente negativa. Pero desde luego hay temas muy importantes que necesitan realmente un nuevo impulso, entre ellos este de la autoridad.
–Virgilio Gantes. Eso de que todos estamos de auerdo tiene muchos matices. A mí esto me parece que surge ahora por interés político del PP, de Esperanza Aguirre en Madrid, y ya sabemos cómo tiene allí esta señora la escuela pública. Es verdad que los centros educativos no son lo que eran hace veinte o treinta años, pero eso no tiene por qué ser necesaria y totalmente perverso. La solución pasa por dotar a los centros de todo aquello que necesiten, desde profesorado especializado a medios técnicos y materiales.
–Anxo Louzao. Talvez sexa posible que haxa que reforzar a autoridade, pero o que é seguro é que hai que reforzar a función docente; e iso é, se se quere, moi complementario do que estamos a falar. Porque o profesor si que perdeu recoñecemento social do seu traballo, pero iso é moitas veces dalgún xeito motivado tamén pola propia Administración. Por exemplo co descoido que hai na formación do profesorado diante das novas situacións que se están a dar no ámbito escolar; ou que teña que impartir materias das cales non é especialista.
–Gago. A mí me parece que esta no es una cuestión que se deba plantear desde ópticas de interés partidario precisamente por su dimensión. En Madrid, la presidenta de la Comunidad plantea al Parlamento una medida porque entiende que se necesita para atender situaciones concretas, y además se parece, al considerar autoridad púbica a los profesores, a las tomadas por el gobierno del PSOE para los casos de otros profesionales. Y en cuanto a la falta de medios, me parece que la Xunta está haciendo un esfuerzo en ese sentidi para resolver problemas.
–Gantes. En Galicia hoy vamos para atrás, porque faltan esos medios y esos profesores. Me parece oportuno recordar e insistir en que para reforzar la autoridad se necesitan las figuras de mediadores de conflictos. Aparte de eso, es obvio que en todos los centros públicos hay un reglamento de régimen interior que hay que cumplir, aparte de los planes de convivencia. Todo ello aprobado como es lógico en los Consejos Escolares. Pero la clave está en que tiene que ser compartido por toda la comunidad escolar. Y la solución pasa por un esfuerzo común
–Louzao. Non convén esquecer que ocorre, tamén, que a propia Administración, que debera velar por algunhas cuestións non o fai, e entra en determinados debates provocados, como este da autoridade, polo PP de Madrid, porque desvían a atención da opinión pública das causas reais da perda de autoridade do profesorado o da autoridade docente correspondente. E os desvíos de atención, interesados moitas veces por causas políticas, non son precisamente o mellor xeito de respostar os problemas de fondo, mais ben hai case sempre interse por ocultalos.
¿Qué ha de hacerse, en su opinión, para reforzar la autoridad, caso de que se precise?
–Gago. Se ha dicho, y estoy de acuerdo, que ninguna solución habrá para el problema de la falta de autoridad en las escuelas sin un esfuerzo común, un esfuerzo de toda la sociedad escolar y no escolar. Y de los padres, en primer lugar. Pero yo creo que ha de comenzarse por una recuperación de determinados valores, de una cultura del esfuerzo que se ha perdido. Ni puedo, por edad, hablar de lo que ocurría hace veinte o treinta años, pero hace poco que he pasado por las aulas de la enseñanza media, y doy fe de que ni existe, o está en declive, esa cultura. No es razonable que se pudiera pasar de curso con seis suspensos, eso significa que no existe estímulo para los alumnos, ningún estímulo.
–Gantes. Bueno, vamos a ver: conviene acabar de una vez con este tipo de mensajes que además se fundamentan en mentiras destinadas a deteriorar la imagen de la enseñanza pública, de la escuela pública en beneficio de otra mentalidad, la mentalidad de privatización que defiende el PP. Se trata de enviar mensajes subliminales para que la gente crea que en los colegios privados se desarrollan principios y valores que la escuela pública no tiene, entre otros, esos del esfuerzo y del sacrificio, cuando en realidad lo que se impulsa es una competitividad extrema que es causa después de tensiones, de falta de respeto e incluso de algún tipo de violencia escolar que se denuncia a veces con hipocresía.
–Louzao. Teño que insistir no papel que as veces xoga a propia Administración para auspiciar a autoridade dos profesores ou para evitar tensións innecesarias na escola, que ás veces son producto de posicións políticas. Nestes meses estamos a asistir a unha intención de auténtica eliminación da nosa lingua e iso, guste ou non, está a crear problemas de consideración, introducindo elementos ata o de agora non problemáticos, e que teñen que ver co concepto de respecto, só que de respecto a valores do noso país, valores intanxibeis, pero ás veces moi concretos, como é o respecto as sinais de identidade. E iso conta no desenvolvemento de actitudes que respalden esa autoridade ou non a respaldan.
–Gantes. Quiero decir algo más sobre esa insistencia en la cultura del esfuerzo, que se está utilizando por parte del PP, como ya dije, para darle otro significado del que realmente ha de tener. La LOGSE, tan combatida en su momento por los señores Aznar o Rajoy, establecía esa cultura, fomentaba una serie de valores fundamentales para la sociedad. Una Ley aquella que, para mí, fue una Ley casi perfecta.
–Gago. Bueno, la LOGSE fue criticada por una parte importante del profesorado y también por un sector del alumnado. Y hay que recordar también que, como se ha dicho muchas veces, aquella Ley adoleció de una falta de recursos evidente, falta de recursos que provocó que incluso sus elementos positivos se quedasen a medio camino. Y no reforzó, sino más bien lo contrario, la autoridad escolar.
–Louzao. Pode ser certo que a LOGSE tivera defectos basicamente de habilitación de recursos, pero non semella discutible que significou un avance moi importante en relación co que había ata ese tempo. E convén non esquecer que o establecemento do ensino obrigatorio ata os dezaseis anos cambiou tamén moitas cousas, porque ata entón había outro abano do alumnado, e a partires de aí viña dado.
El Defensor del Pueblo ha hablado de recuperar el “usted” como tratamiento escolar...
–Gantes. Bueno, aquí, y hasta hace no demasiado tiempo, había mucha gente que trataba de “usted” a sus padres, y no creo que por eso los quisieran más o menos. Para mí este tipo de cuestiones es menor, los profesores han de hacerse respetar por su profesionalidad y sustentar en ella su autoridad, y tratarles de “usted” por parte de los alumnos no significa gran cosa.
–Gago. Estoy de acuerdo en que el tratamiento de “usted” no implica por sí mismo el respeto o el refuerzo de la autoridad, pero sin embargo hay mucha gente, y no sólo el Defensor del Pueblo, que lo cree útil para evitar otras fórmulas quizá excesivamente igualitarias que olvidan que, al fin y al cabo, el profesor es el profesor y el alumno el alumno, y que no son iguales.
–Louzao. Teño que insistir en que este tipo de debates son provocados para agochar a falla de solucións ou o recorte de medios. Miren, a autoridade dun mestre pode reforzarse ou non co trato de “vostede”, pero é seguro que se deteriora cos desprezos que, por exemplo, lle adicou a Xunta aos profesores das Escolas de Idiomas, en público, en rolda de prensa.
Se ha dicho que la escuela es reflejo de la sociedad, de sus tensiones.
–Louzao. Iso é evidente, pero convén non desviar a atención. Estando nunha sociedade con violencia, e niso os media, sobre todo os audiovisuais, terían moito que dicir, os niveis nas aulas en Galicia son moi baixos, non se pode dicir que os nosos centros teñan un problema de violencia. O que hai que facer é aplicar o que temos, os planos de convivencia, e que a Xunta aporte medios, que non só non aporta dabondo, senón que os restrinxe.
–Gago. Estoy de acuerdo en que hay que corregir una serie de actitudes en la sociedad que no ayudan precisamente al refuerzo de la autoridad en las escuelas, y también lo estoy en que, afortunadamente, no podemos hablar de que exista en Galicia un problema de violencia escolar. Pero aún así hay que reclamar del Gobierno central más coherencia entre sus teorías y sus hechos y menos contradicciones.
–Gantes. Bueno, hablando de coherencia podría aludirse a la que no existe entre los discursos como el que se acaba de hacer y las giras de conferencias y manifestaciones organizadas y orquestadas por el PP y sus terminales. Es evidente que la sociedad democrática tiene que colaborar, y comparto lo que ha dicho Louzao sobre el papel que todos hemos de jugar, y desde luego de los medios de comunicación en esa tarea.
|
|
| CONÓZCANOS: CONTACTO | FARO DE VIGO | LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES | CLUB FARO DE VIGO | ACERCA DE ED. GALEGO | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||