EUROPA PRESS
El jefe de filas del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, agradeció hoy a toda la militancia "sin exclusiones" el esfuerzo y capacidad de movilización "sin parangón" demostrada en la última cita con las urnas, convencido de que fue el trabajo de los suyos el que hizo posible "el milagro democrático" del pasado 1 de marzo, cuando "el voto libre de 800.000 gallegos" le convirtió en presidente autonómico.
"Gracias, gracias a todos", proclamó Feijóo arropado por su jefe de filas estatal, Mariano Rajoy, entre otros dirigentes 'populares' --entre los que no se encontraba el presidente fundador y senador, Manuel Fraga, que no pudo asistir por motivos personales y se disculpó por escrito-- y de más de 15.000 militantes para cuyo desplazamiento desde las cuatro provincias gallegas se movilizaron un total de 240 autobuses.
Feijóo arrancó su intervención después de su número dos en el PPdeG, Alfonso Rueda, y tras la exposición de un vídeo que mostraba sus mejores momentos desde que sucedió al veterano político de Vilalba al frente de la formación conservadora en el año 2006 y lo hizo felicitando a los militantes por su "paciencia". "Habéis tenido que recorrer un largo camino, no sólo de días ni de horas, sino de años", incidió.
"`Chegou o momento! --`Llegó el momento!--", aseveró Feijóo en honor al que fue su lema de campaña en las pasadas municipales antes de rendir homenaje a Galicia, a la que se refirió como "la tierra bendita en la que nacimos, trabajaremos y moriremos", así como a todos los que, durante casi cuatro años "defendieron los principios" y dijeron que Feijóo "no era tan malo como lo pintaban en la televisión del bipartito".
"Aquí está el equipo de los 15.000 que hicieron posible la victoria de los principios, ideas, valores, trabajo, humildad, determinación y valentía, el que hizo posible el milagro democrático de las autonómicas", recalcó y se mostró "muy orgulloso" no sólo de presidir Galicia-- su "máxima" aspiración política personal-- sino de pertenecer al PP.
Recuperar alcaldías
En este escenario, Alberto Núñez Feijóo incidió en que ganar las elecciones "no es un fin" sino una herramienta con la que "ponerse a trabajar" para "levantar el país". A continuación, repasó varias de las medidas que ha impulsado desde el Ejecutivo autonómico -con especial atención a las económicas y sociales-- y ofreció un gobierno "unido, cabal, honesto y austero" hasta el final de la legislatura, frente a la "división y descomposición" de PSdeG y BNG.
"Cometeremos errores y pediremos perdón, pero me comprometo a que dentro de cuatro años no se conozca a Galicia por el sectarismo, división, imposición y despilfarro", garantizó y aseguró que a él, frente a los dirigentes del anterior Gobierno bipartito, lo que "más" le preocupa es la "herencia" que reciban futuros gobernantes.
Así las cosas, demandó "más ayuda" a los suyos para superar el reto de acometer "la segunda modernización" de Galicia, para lo que comprometió "honestidad y verdad". También demandó "esfuerzo" para futuras convocatorias electorales como las municipales de 2011, en las que espera recuperar alcaldías ahora en manos del bipartito.
"Seremos capaces de tener alcaldes en las siete principales ciudades gallegas, de recuperar la Diputación de Lugo y A Coruña, y de llevar a Rajoy a La Moncloa para que, cuando vuelva a Silleda, lo haga como presidente de España", concluyó.
"El mejor capitán"
Alfonso Rueda dio un fuerte abrazo a Núñez Feijóo antes de darle paso y, tras dar las gracias a los militantes tuvo unas palabras especiales para el dirigente autonómico que confió en él y lo situó como secretario xeral del PPdeG en 2006. "Gracias a quien teniendo el mejor ejército supo ser el mejor capitán", proclamó.
A continuación, recordó que la última vez que los 'populares' convocaron una celebración en Silleda fue en 2006, en una acto de homenaje a la labor de Manuel Fraga y contrapuso la "preocupación" que se respiraba en ese evento con el "calor" --no sólo por la temperatura, que acompañó a los 'populares' sin "por la marea humana" que participó en la fiesta-- de esta jornada.
No obstante, Rueda aseguró que, tras la "fiesta" de hoy, arranca "un nuevo viaje" que terminará en las elecciones municipales de 2011. "Ya nos vemos celebrando la victoria", aseguró y recalcó que, para ello, el PPdeG tiene "los mejores ingredientes: ilusión, entusiasmo y trabajo".
Sin mención a la moción de censura
Los cuatro presidentes provinciales del PPdeG centraron su intervención, al igual que Rueda, Feijóo y Rajoy, en dar las gracias a los militantes por el trabajo hecho y en transmitir ánimo de cara a futuras citas con las urnas. También hubo ataques a la "división interna" de PSdeG y BNG, aunque sólo el líder del PP pontevedrés, hizo referencia a la moción de censura que planea sobre Silleda.
"Los socialistas están en descomposición acelerada en toda Galicia y no sólo en Silleda", fue su único comentario, mientras que su homólogo en A Coruña, Carlos Negreira, situó a los militantes del PP como "la envidia" de los otros partidos. "Marcáis la diferencia", proclamó, convencido de que la militancia 'popular' pondrá fin en las municipales "a los matrimonios de conveniencia" entre PSdeG y BNG que "sobreviven" en algunos municipios gallegos.
Reivindicación del galleguismo
Por su parte, el presidente del PP de Lugo, José Manuel Barreiro, reivindicó el "galleguismo" como marca de la casa de los 'populares'. "Hay quien quiere dar carnés de galleguistas pero a nosotros no nos hace falta, porque mamamos el compromiso con esta tierra desde la cuna", proclamó y, tras reconocer el trabajo de Feijóo y también el de Manuel Fraga, aseguró que, "desde Galicia se hace más grande a España".
Por último, el líder del PP ourensano, José Luis Baltar, al que Barreiro presentó como "maestro Baltar", reivindicó el peso de los resultados electorales obtenidos en su provincia en las autonómicas y los situó como una evidencia de que en Ourense "hay PP para rato". "Vannos ter que seguir roendo -nos tendrán que seguir aguantando--", proclamó y felicitó a los militantes 'populares' por ser "unos fenómenos".