XAN SALGUEIRO - SILLEDA
A dos días de la romería que prevé reunir a quince mil militantes en Silleda, el presidente del PP, Mariano Rajoy, advirtió ayer de que si los ediles populares sacan adelante una moción de censura con el apoyo de dos ex ediles socialistas, serán expulsados de la organización conservadora.
“No estoy de acuerdo con esa moción y, por lo tanto, esas personas no pueden seguir en el PP”, aseveró el líder del PP, que mañana tiene previsto asistir, junto a Alberto Núñez Feijóo, al baño de multitudes que organiza el partido, precisamente en Silleda.
En la localidad de la polémica, las palabras de Rajoy se recibían con respeto y cautela por parte de los responsables locales del PP, mientras que los fieles al gobierno socialista de Paula Fernández Pena pedían a la dirección del PPdeG que diesen órdenes de paralizar la operación, sabedores de que, sin su visto bueno –tácito o explícito–, la moción no saldrá adelante.
Benidorm, de por medio
Dos días antes de personarse en Silleda, y con la polémica de Benidorm por medio, donde el PP ha perdido la alcaldía y ha sido muy combativo con el PSOE por el papel de los ahora sus ex ediles, Rajoy alertó del “riesgo” que se corre al poder pensar que “aquí vale todo y cada uno hace lo que quiere”. “Yo, aunque gane las elecciones, puedo perderlas porque hay alguien que me quita dos concejales”, ejemplificó el líder de la oposición, al tiempo que tachaba esta situación de “disparatada”.
La advertencia de Rajoy no fue la única. El presidente de la Xunta y del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, anunciaba también su intención de expulsar a los concejales populares de Trasdeza si finalmente éstos apoyan la moción. “Daremos de baja a cualquier edil que incumpla el pacto antitransfuguismo”, garantizó, antes de recalcar que su postura al respecto es “absolutamente clara”. “Rechazamos el transfuguismo y actuaremos en consecuencia”, agregó el líder del PP gallego.
No obstante, también manifestó su rechazo a “cualquier supuesto de ingobernabilidad” en los ayuntamientos como generan, a su entender, la “descomposición interna” en algunos grupos municipales socialistas y la “ruptura” de pactos con el BNG. “Lo que tiene que hacer el PSOE es mantenerse unido y aguantar los pactos con el BNG hasta el final de la legislatura”, advirtió Feijóo tras el Consello da Xunta, y manifestó su preocupación por los “perjuicios” que esta situación causa al PPdeG y a la ciudadanía, “que lo que quiere son gobiernos fuertes”.
Las pruebas del PSOE
El anuncio de Rajoy y Núñez Feijóo de que los ediles populares serán expulsados si apartan a la alcaldesa socialista del poder cayeron en saco roto en el PSOE. El secretario de Organización del PSdeG, el silledense Pablo García, dice tener “pruebas contundentes e irrefutables” de que son el PP gallego y Rajoy quienes “dirigen y financian” la iniciativa, “tal y como hicieron en Mos e Gondomar”.
El número dos de los socialistas gallegos también denuncia que el PP premia a los tránsfugas, particularmente en la provincia de Pontevedra, de la que es Rajoy y por la que Feijóo fue candidato a la Xunta. Considera que el PP no tiene que expulsar a los ediles que apoyen la censura, sino parar la moción y no volver a romper el pacto antitransfuguismo.
También la alcaldesa Paula Fernández Pena interpreta la amenaza de expulsión como “un brindis al sol” y emplaza a Rajoy a decir mañana en Silleda que no habrá moción, “si no él y el PP serán tan cómplices como el que más”.