X. A. T. - SANTIAGO
Reforma y, acto seguido, nueva Lei do Solo. La Xunta avanzó ayer que entre sus objetivos se ha fijado el elaborar una nueva Ley de Ordenación Urbanística para darle la vuelta a la aprobada en 2002 y aclarar un poco el panorama ante la profusión de normativas que regulan la materia. Así lo anunció el titular del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, tras firmar con el presidente de la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp), Carlos Fernández, el Pacto por el Urbanismo en el que los ayuntamientos bendicen la reforma introducida por la Xunta en la Ley de Ordenación Urbanística que devuelve competencias a los municipios, flexibiliza la construcción en el medio rural y agiliza los trámites de los planes urbanísticos. En los próximos meses, el proyecto se enviará al Parlamento.
El acuerdo firmado ayer significa además una especie de paz entre la Xunta y los ayuntamientos a costa del urbanismo y certifica la voluntad de la Administración autonómica de negociar otras normas de profundo calado, como el Plan del Litoral –que regulará los usos de la costa–, las Directrices de Ordenación del Territorio, la Normas do Hábitat y el Registro de Demandantes de Vivienda Protegida.
"Sin duda habrá que plantear una reforma integral de toda la legislación del suelo" en favor de materializar un urbanismo "ágil y con principios, de mayor calidad, transparente y que cumpla la ley", destacó Feijóo. "Pero ahora, en el primer tramo de esta legislatura, acordar la ley de medidas urgentes para desbloquear cuestiones del territorio en Galicia, que va sin duda en el camino de hacer frente a la crisis económica que estamos viviendo, es el mejor de los pasos que podíamos iniciar", dijo Feijoó.
De hecho, el presidente de la Fegamp destacó este "acuerdo histórico" que pone de manifiesto la voluntad de "coordinación y consenso" entre ambas administraciones y que recoge "el compromiso de la Xunta de disponer en esta legislatura 2009-2013 de una nueva Ley del Suelo que complete el trabajo que venimos haciendo".
Sin embargo, no todos son de la misma opinión dentro de la Fegamp. Su vicepresidente, el nacionalista Francisco García criticó ayer el diseño "ultraliberal" de la reforma de la Lei do Solo por entender que supone la "subordinación" de la Federación Gallega de Municipios y Provincias a los "intereses de la Xunta".
El también alcalde de Allariz asegura que la "exposición de motivos" de la reforma es "radicalmente falsa" y que el acuerdo firmado ayer en un "claro pacto" entre el PP y el PSOE para rediseñar una política "claramente involutiva".
Por su parte, la secretaria de Organización del PSdeG-PSOE, Mar Barcón, dio una de cal y otra de arena. Asegura que los socialistas colaborarán con la Xunta para sacar adelante un "pacto por el territorio", pero sostiene que las propuestas asumidas por Feijóo ya fueron en su día lanzadas por el PSOE. "La verdadera austeridad de Feijóo está en las ideas, que le lleva piratear las propuestas del PSdeG, censuró la dirigente socialista.