C. V. - SANTIAGO
Los profesionales de salud también enferman a juzgar por el hecho de que dos de cada tres trabajadores del Servicio Galego de Saúde se cogió al menos una baja a lo largo de 2008, con una duración media de casi 44 días.
Las incapacidades temporales afectarían en concreto al 65,85 por ciento del personal estatutario –facultativos, personal sanitario no facultativo y personal no sanitario– de la sanidad pública, lo que equivaldría a la pérdida de más de 840.000 jornadas laborales por parte de 19.172 de los 29.115 empleados por el Sergas.
La "Memoria 2008" del Servicio Público de Saúde explica que este porcentaje se denominada "incidencia acumulada" y es el resultado de dividir todas las bajas registradas entre el número de trabajadores.
No obstante, hay diferencias entre los trabajadores. El absentismo, por ejemplo, es mucho más pronunciado en el caso de los médicos de atención primaria que en sus homólogos de especializada. Así, los primeros dejan vacía su consulta al menos una vez al año en seis de cada diez casos, aunque sus períodos de baja son los más cortos del sistema: 29,30 días. Por el contrario, los facultativos de atención especializada que sufren algún tipo de incapacidad temporal no llegan ni a la mitad del anterior porcentaje (20,65 por ciento), pero sus ausencias son un poco más largas, ya que de media llegan a los 38,07 días.
No obstante, los médicos enferman menos que el personal sanitario no facultativo o que el estrictamente no sanitario, según se deduce de los números. Los auxiliares técnicos sanitarios son los que sufren más incapacidades temporales, de modo que el año pasado un 73% estuvo alguna vez de baja en atención primaria y un 76 por ciento, en especializada. Los primeros se toman una baja que alcanza casi los 42 días de media y los segundos, una que supera los 47.
La incidencia acumulada de las incapacidades también es bastante alta entre el personal no sanitario (administrativos y celadores), ya que siete de cada diez también se ausentan de su trabajo por enfermedad 46 días al año. En este caso, también se producen diferencias entre los asignados a primaria y los que trabajan en especializada. Los primeros cogen bajas en 63 de cada cien casos, mientras los segundos llegan al 70 por ciento.