M. VÁZQUEZ - SANTIAGO
Hace dos semanas ganaderos de toda Europa derramaron tres millones de litros de leche en Bruselas para escenificar su desesperación ante una de las crisis más graves de la historia del sector lácteo. Emulando a sus colegas de Europa, ayer fueron los productores gallegos los que recurrieron a una medida similar, derramando más de 60.000 litros de leche para escenificar con este gesto que producir les cuesta ahora mismo más de lo que les paga la industria.
La primera jornada de huelga de entregas en Galicia —una medida impulsada por Francia el pasado día 10— fue secundada por unas 300 explotaciones de la comarca de Compostela, la primera en sumarse al paro convocado en solitario por el Sindicato Labrego Galego para presionar a industrias y Administración y exigir precios dignos. 60.000 litros de leche, la producción diaria de estas 300 granjas, acabaron derramados en una finca a las afueras de Santiago, dejando sin suministro a buena parte de las industrias que se surten de leche en esta comarca. Y es que según Carme Freire, secretaria xeral del SLG, la primera jornada de huelga repercutió "prácticamente en todo el espectro de empresas lácteas" ya que los ganaderos que se sumaron al paro ayer tenían contratos con Río, Feiraco, Reny Picot, Pascual o Clesa, un "éxito" que esperan repetir cuando la huelga se traslade a otras comarcas.
El endurecimiento de las protestas por parte del SLG ha sentado como un jarro de agua fría a las otras dos organizaciones agrarias. Xóvenes Agricultores y Unións Agrarias coincidieron en criticar que se viertan 60.000 litros de leche en un país "deficitario". El secretario xeral de XXAA, Francisco Bello, aseguró a Efe que "cuando vas perdiendo no es bueno copiar la estrategia de países competidores" que sí tienen excedentes de producción, mientras que el líder de UUAA, Roberto García, reiteró que los más perjudicados por los vertidos son los propios ganaderos y dudó de la "eficacia" de una huelga que no paraliza los centros de distribución.
Después de que el Ministerio de Medio Ambiente le diese un ultimátum a la industria por su incumplimiento del acuerdo lácteo firmado en julio, la Xunta anunció ayer que "exigirá" a las industrias la "firma de contratos" homologados para poder acceder a todas sus líneas de ayuda. Así lo anunció ayer en el Parlamento el conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, que destacó que aspira a garantizar así el "cumplimiento" del reciente pacto de la leche entre industrias, distribuidores y productores.