REDACCIÓN - SANTIAGO
Los trámites para que el AVE Lubián-Ourense pueda ser licitado antes de final de año pese a los cambios introducidos por Fomento siguen cumpliéndose sin demora. La Consellería de Medio Ambiente acaba de darle el visto bueno a tres de los cuatro tramos modificados tras la llegada de José Blanco al Ministerio de Fomento con el objetivo de mejorar sus prestaciones y garantizar que se pudiese elevar de 200 a 300 kilómetros por hora la velocidad de circulación de los trenes.
En concreto, los tres tramos que acaban de superar la consulta ambiental a la Xunta son los que discurren entre las localidades de Porto (Ourense) y Lubián (Zamora), unos 45 kilómetros de línea férrea que discurren por un área de gran valor ecológico. Para superar este obstáculo y minimizar el impacto ambiental, Fomento optó por construir menos túneles pero alargando su longitud, llevando la línea prácticamente bajo tierra durante todo el recorrido. El otro tramo afectado por los cambios, Porto-Cerdedelo, ya había recibido luz verde antes del verano.
Una vez concluido el plazo de consulta ambiental y sin que la Xunta haya puesto ninguna objeción al proyecto planteado por Fomento para los otros tres tramos, los 62 kilómetros modificados del AVE Lubián-Ourense –el 60% del total– podrán continuar su tramitación. Fuentes de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras explican que el objetivo es agilizar al máximo los plazos para que el Gobierno cumpla su compromiso de licitar el proyecto antes de que termine 2009.
El corredor del AVE Lubián-Ourense, el tramo que dará entrada a la alta velocidad en Galicia desde la Meseta, es la que más retraso acumula de la red gallega de alta velocidad.
El Ministerio de Fomento tiene previsto invertir este año 1.316 millones de euros para actuaciones en la plataforma del AVE entre Zamora y Lubián, la línea Ourense-Santiago, la plataforma Lubián-Taboadela, y el Eje Atlántico, tal como se recoge en el "Acordo do Obradoiro" suscrito en Santiago a principios del pasado mes de agosto por el Ministro de Fomento, José Blanco, y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.