C. V. - SANTIAGO
Hasta no hace mucho, los trabajos sociales, o trabajos en beneficio de la comunidad, asomaban a los titulares españoles por que algún actor o cantante estadounidense había sido pillado in fraganti conduciendo bajo la influencia de las drogas, por ejemplo. Desde 2007, el Código Penal ha importado la figura a España al permitir que los jueces puedan optar por esta vía para castigar a los conductores que infringen las normas de tráfico. Y de salir adelante el borrador de proyecto de ley sobre menores y alcohol que prepara el Ejecutivo gallego, los jóvenes de la comunidad que sean sancionados por incumplir la norma también podrían "reducir" su pena con labores sociales.
Así lo avanzó ayer la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, durante un encuentro que mantuvo con el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), Carlos Fernández, para transmitirle las líneas generales del borrador del proyecto de ley que prepara la Xunta y que prohibirá la venta y el consumo de alcohol a menores de edad. Al respecto, la titular de Sanidade confirmó que la nueva normativa –que prevén esté "cerrada" durante las próximas semanas– permitirá que los menores penalizados puedan "reducir sus sanciones" mediante la "participación en actividades sociales, actividades de limpieza o acciones propuestas por los propios ayuntamientos".
Farjas explicó que para tratar esta cuestión es necesario contar con "la colaboración" de las entidades municipales.
Estas propuestas, que tendrán sorpote legal, ya han sido llevadas a la práctica en algunos ayuntamientos, como el de Vigo, donde las ordenanzas municipales establecen multas económicas para los infractores del botellón que pueden ser permutadas por diversos trabajos sociales.