REDACCIÓN - SANTIAGO
El 60% de los presupuestos gallegos para 2010 se destinarán a la educación, la sanidad y los servicios sociales, según anunció la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, quién, además, señaló que se prestará especial atención a la dependencia.
Currás, tras una reunión con representantes de UGT, CC.OO. y CIG, explicó que debido a los 1.500 millones de euros de reducción que se prevén se "priorizarán" algunas partidas. En concreto está previsto dar preferencia al gasto social, que mantendrá el porcentaje destinado en las cuentas de 2009.
Con la actual coyuntura económica a las espaldas, la titular de Facenda rechazó un incremento "excesivo" de la presión fiscal, ya que "no es el momento" para estas medidas. Sin embargo, aseguró que analiza "las posibilidades de la política fiscal" y apeló a la "prudencia" y a esperar a que se concreten las medidas estatales anunciadas en este sentido.
Por otra parte, Currás puntualizó que el Gobierno gallego estudia "todas las posibilidades" de colaboración entre la iniciativa pública y la privada para la financiación de infraestructuras, pero garantizó que no se contempla que la gestión de servicios públicos pase a manos privadas.
Ante esto, el secretario de Finanzas de la CIG, Ramiro Oubiña, aseguró que esta colaboración pública-privada anunciada por la Xunta genera "alarma"y exigió a la conselleira que explique "cuál va a ser el peaje a pagar" al capital privado.
Oubiña pidió, además, "revisar" el gasto en educación para hacer "esfuerzos" contra el fracaso escolar. El responsable de UGT, Domingo Barros, coincidió con su homónimo y defendió el gasto en educación, sanidad y servicios sociales. Por su lado, la representante de CC.OO., Maica Bouza, apostó por "racionalizar unos recursos que son escasos".