REDACCIÓN - VIGO
Con la previsión de contener el gasto a límites casi inéditos, hasta el punto de recortar un 20% en inversiones y personal, y los látigos que por parte de la oposición van llegando, el presidente de la Xunta sabe que tendrá muy complicado arrancar el respaldo de todo el Parlamento para las cuentas del próximo año. Alberto Núñez Feijóo insiste en que los presupuestos tiene que priorizar "con responsabilidad y con realismo" lo que hay en la caja "para incrementar el peso del gasto social y adicionalmente buscar infraestructuras e inversiones para reactivar la economía". El Gobierno gallego quiere poner la realidad de las arcas autonómicas sobre la mesa del diálogo social y lograr, aquí sí, el guiño de los sindicatos y la patronal.
"En estos momentos se necesita grandeza", asegura el titular del Ejecutivo gallego. Y Galicia, mantiene, está "por encima de los gobiernos". Feijóo aspira a lograr "la complicidad" de los agentes sociales en las cuentas de la crisis. Como ya lo intentó con el plan de austeridad y el plan de choque. "Asumimos prácticamente todas las cuestiones que nos planteaban", afirmaba ayer durante una entrevista en la radio pública gallega. Ahora, la intención del presidente es presentarles la previsión de ingresos y el recorte previsto por la Administración central en sus transferencias a la comunidad para que "dentro de este escenario difícil" se pueda "mezclar" el gasto social con las políticas de incentivación de la economía.
"Tenemos –señala– que acordar las grandes líneas de los presupuestos". Núñez Feijóo se compromete a explicar "hasta la saciedad" el dinero que hay y pactar "las prioridades dentro de la escasez de dinero" que la Xunta manejará el próximo ejercicio.
En lo que espera lograr el apoyo del resto del arco parlamentario gallego es en la reforma del Estatuto. Lo espera y lo "desea". "Y que como consecuencia de al alianza PSOE-BNG no veten una reforma constitucional", matiza. Por eso el jefe del Gobierno gallego está muy pendiente de lo que ocurre finalmente con el Estatuto catalán. "Vamos a ver la sentencia del Tribunal Constitucional, lo que nos dice y, a partir de ahí, buscar una reforma que le interese a Galicia", asegura Núñez Feijóo, que descarta "una copia" del texto catalán. "Nosotros vamos a ir por la vía gallega", defiende. "Tenemos un país distinto, unos intereses distintos y –apunta– yo creo que el Estatuto de Galicia tiene que ser de Galicia, no la traducción del catalán al gallego".