C. V. - SANTIAGO
Desde que el pasado día 1 la Xunta abriese el plazo de solicitud para acogerse al modelo de gratuidad "solidaria" de los libros de texto, unas seis mil familias han realizado ya su petición, según informa el departamento dirigido por Jesús Vázquez. El conselleiro espera, con todo, que la avalancha de solicitudes se produzca en los próximos días y por ello insta a los padres a cubrir la documentación necesaria cuanto antes, ya que "las ayudas se tramitan de forma semanal y por orden de solicitud". Según explicó ayer en el Parlamento, que "confía" en "poder comenzar a abonar" las ayudas a partir de la próxima semana.
Así respondió el titular de Educación a una pregunta parlamentaria, en la que también apeló a la "responsabilidad" de los centros educativos para que presten su "colaboración" a fin de que las ayudas lleguen a sus destinatarios. Porque hace unos días los directores de centros escolares de la provincia de Pontevedra amenazaron a la Xunta con dimitir en bloque si tienen que tramitar unas ayudas que, aseguran, dificultan sus labores didácticos.
De hecho, los directores de Vigo y Pontevedra ya se han plantado y han anunciado que no tramitarán las ayudas. Y los padres de estas localidades se suman y anuncian que enviarán a clase a sus hijos con las mochilas vacías. Mientras, la oposición también ataca por este frente y los socialistas incluso harán una campaña informativa este mes dirigida a los padres.
No es ese, sin embargo, el único problema con el que tendrá que lidiar la Consellería de Educación en el inicio de curso en infantil y primaria, que se produce hoy, y que llenará las aulas de más de 193.000 niños. La Xunta tiene varios frentes abiertos, al margen de las posibles complicaciones que puede acarrear la gripe A, tanto en relación a la aplicación de las horas lectivas del gallego –ante las que organizaciones como A Mesa ya han anunciado movilizaciones– como a las denuncias de los sindicatos de pérdidas de empleo entre los profesores, las críticas por la subvenciones a centros que segregan por sexo o a las protestas de los directores de los centros ante los recortes anunciados por Educación y contestados con un "ya no podemos ahorrar más" apoyado por las Apas.
Aunque Jesús Vázquez garantizó ayer que "no habrá ningún despido" y que "ningún interino se quedará sin trabajar este año" y, en concreto, el director xeral de Educación, José Luis Mira, garantizó los puestos de trabajo en las escolas oficiais de idiomas e incluso declaró que este año nadie se quedará sin plaza en estos centros, las organizaciones sindicales no opinan lo mismo.
Ayer mismo los profesores de las escolas de idiomas secundaron una huelga, que se prolongará hoy, contra una reducción de profesorado que ellos estiman en el 30 por ciento. A esto se añade la denuncia de la reducción "drástica" de profesores especialistas, como señalaron ayer UGT y CIG, que incidió en que falta profesorado destinado a los alumnos con "necesidades especiales". Por no hablar, según la CIG, de la supresión de 154 unidades y, por consiguiente, 249 puestos de trabajo en la enseñanza pública.