X. A. TABOADA - SANTIAGO
Sólo una oferta ha recibido la Xunta para hacerse cargo de los tres coches blindados, todos ellos de la marca Audi A8, que el Gobierno de Feijóo ha sacado al mercado por considerar excesivos y un "lujo" sus gastos de mantenimiento. La puja se abrió el pasado día 1 de agosto y, cerrado el plazo, en los registros de la Administración autonómica sólo se ha presentado una propuesta, según confirmó ayer el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda. Ahora, una comisión evaluadora analiza si la empresa cumple con los requisitos exigidos en la convocatoria de enajenación.
Para sacar los tres A8 blindados del parque móvil oficial, la Xunta recurrió a un proceso de "permuta", sabiendo que por las características especiales de los tres vehículos iba a resultar difícil encontrarles un comprador. Su valor conjunto ahora es de 330.650 euros, aunque su precio inicial superó el millón de euros: 480.000 euros costó el comprado por Touriño y casi 600.000 los dos adquiridos por Manuel Fraga en los años 2001 y 2002.
A cambio de entregarlos a un particular o a una empresa, el Gobierno gallego exigía como contraprestación un mínimo de doce coches, todos nuevos y sin matricular, para destinarlos a servicios sociales y a Protección Civil. Nueve de ellos deben ser turismos adaptados para discapacitados y los tres restantes, del tipo monovolumen. La Xunta no especifica ni la marca ni el modelo de los coches que demanda en la permuta. Tan sólo quiere que sean todos iguales.
La oferta se registró en el último momento, el pasado sábado por la mañana –justo antes de cerrarse el plazo–, según aseguró Alfonso Rueda. El conselleiro dijo que no conoce más datos y que le toca ahora a los técnicos decidir si cumple las condiciones del concurso público. En todo caso, el titular de Presidencia matizó que si no se respetan los criterios que exige el pliego, la oferta no será admitida, por lo que los tres Audis seguirán, al menos de momento, en los garajes de la Xunta.
El presidente del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, tomó la decisión, nada más llegar a la Xunta, de vender todos los Audis del parque móvil oficial, 23 en total de los que 20 fueron adquiridos en la etapa de Fraga, por considerarlos un lujo en tiempos de crisis económica. Según los cálculos de la Administración autonómica, el desprenderse de todos estos vehículos de gama alta y media, permitirá a la arcas autonómicas ahorrarse al final de la legislatura entre 1 y 1,5 millones de euros en concepto de mantenimiento.
De hecho, ninguno de los conselleiros ha llegado a utilizar Audis en sus desplazamientos. Todos se mueven en Citroën.
Los restantes 20 Audis –ninguno de ellos con blindaje– se sacarán también a la venta, pero mediante un proceso de subasta y en lotes individuales, alguno de los cuales tendrá un precio de salida de unos 7.500 euros. El valor total de estos vehículos oscila entre los 350.000 y los 400.000 euros, según estimaciones de la Xunta.