REDACCIÓN - SANTIAGO
La directora xeral de Formación e Colocación, Ana María Díaz, considera que su cargo es "perfectamente compatible" con la sentencia que la condena por despido improcedente de una empleada del hogar que, además, trabajaba en la cocina de un restaurante de su familia. Por ello, Díaz negó haber puesto su cargo a disposición de la conselleira, Beatriz Mato, y le agradeció la "total confianza" demostrada desde que el caso salió a la luz.
El alto cargo de la Consellería de Traballo anunció que va a recurrir a "todas las medidas legales" para revisar la decisión judicial y, así, restablecer su "honor personal y familiar" y "aclarar de finitivamente los hechos". Además, Díaz pretende impedir que este caso se utilice "como arma arrojadiza para desgastar la labor de un Gobierno y partido".
La directora xeral dijo "acatar la sentencia pero no el fondo" y aseguró que la demandante "nunca" había trabajado en su casa y que no tenía "ningún tipo de relación mercantil" con ella, motivo que Díaz empleó para justificar su "error" de no haberse presentado en el juicio.