JULIO PÉREZ - VIGO
¿Quién merece el disputado calificativo, sobre todo en crisis, de rico? Un título muy subjetivo en función de lo lleno o vacío que esté el bolsillo del vecino. A efectos fiscales, las rentas altas se sitúan por encima de los 60.000 euros anuales, aunque a partir de los exactamente 52.360 euros se aplica ya el tipo máximo en el principal impuesto operativo en España, el IRPF. Sobre la mesa ha puesto el Gobierno central una subida "temporal y limitada" de los gravámenes para hacer frente a la caída de ingresos por la difícil situación económica y el incremento del gasto social y que, apunta, entre otros, a una revisión de la tasa que se asienta sobre el rendimiento del trabajo en el grupo de los que mayor salario tienen. Aquí en Galicia son 31.222, según las últimas estadísticas de la Agencia Tributaria. Tan sólo un 2,61% de todas las declaraciones presentadas ante Hacienda, aunque su contribución a la recaudación supera el 30%. Más de 950 millones de euros con la suma de la cuota nacional del IRPF y de la que gestiona la comunidad.
El grupo mayoritario de contribuyentes se concentra entre los 12.000 y los 21.000 euros. Unos 317.000 gallegos que tributan al 24% y 28%. Es decir, una quinta parte de su sueldo va a las arcas públicas en concepto del Impuesto de la Renta. A partir de los 32.360 euros, el tipo asciende hasta el 37% de los ingresos –126.700 declaraciones– y un 43% en las rentas superiores a los 52.360, las más elevadas.
Los rendimientos laborales –el capítulo con más peso en el IRPF, muy por delante del capital mobiliario, los bienes inmuebles no relacionados con actividades económicas y las propias actividades económicas– alcanzaron en 2007 los 15.951 millones de euros en Galicia. Cada trabajador de la comunidad declaró una media de 15.704 euros al año. El resto de variables en el Impuesto de la Renta representan otros 260 millones, lo que impulsa el balance total del tributo hasta los 18.642 millones. La liquidación se saldó con más de 2.081 millones para el Gobierno central y otros 1.132 millones en el tramo autonómico.
Esa declaración media a Hacienda varia mucho si revisamos los ingresos tramo a tramo. ¿Cuánto pagan a Hacienda los ricos? Casi 90.000 euros entre las rentas de más de 150.000 euros anuales. Inmediatamente por debajo, a los que ganan hasta 60.000 euros, se les retienen unos 22.000 euros. Un ejemplo: un gallego que declara 75.000 euros al año –sin tener en cuenta posibles deducciones, tanto las de la normativa estatal como las que establece la Xunta– paga por IRPF hasta 32.350 euros. Casi un 70% de los contribuyentes gallegos se enfrentan a un tipo único, el más bajo, el del 24%. Otros 70.000, con ingresos negativos o de 1.500 euros como mucho, no tributan. La aportación de los que van de los 1.500 a los 6.000 es de tan sólo el 0,04% de la recaudación.
En el seno del Ministerio de Economía barajan que la subida se concentre en el capítulo de rendimientos del capital, que grava, entre otras cosas, los beneficios de productos financieros, acciones o las plusvalías en la venta de viviendas. Las declaraciones por este concepto en Galicia sumaron en 2007 los 923 millones de euros –el 35%, entre las rentas más altas– y 145 millones en retenciones. Rendimientos, en todo caso, no aptos para todas las economías. Por eso, las diferencias entre los que tienen más y los que se embolsan menos son, en este caso, abismales. La declaración media en los tramos más altos del impuesto ronda los 46.000 euros y alredor de 500 para el 70% de los contribuyentes.