Estancias veraniegas de estudiantes gallegos en países de habla inglesa y francesa
SELINA OTERO - VIGO
Entre clases de gramática y conversación impartidas por profesores nativos por las mañanas en los tradicionales “colleges”, los casi 3.000 estudiantes gallegos que viajaron este verano al extranjero para aprender idiomas han tenido tiempo para visitar castillos y lagos, jugar al críquet, probar las fish & chips y compartir vivencias al calor de las típicas “barbacues”.
Se pasaron tres semanas en Canadá, Inglaterra, Escocia, Irlanda o Francia y han regresado con nostalgia de sus segundos padres (las familias de acogida) y con álbumes repletos de fotos en clase, en paisajes de la campiña inglesa, en museos, en casas de atmósfera anglosajona y francófona y en alguna que otra fiesta nocturna, con lágrimas incluidas cuando festejaron las despedidas. En grupos de 30, 40 o 50, las experiencias vividas fuera de casa les mantiene unidos y los alumnos y alumnas de entre 14 y 17 años que han disfrutado de las becas de inmersión lingüistica de la Xunta mantienen contacto a través de Internet, sobre todo en la red social www.tuenti.com, donde comparten comentarios, recuerdos y se intercambian las fotos de un verano muy especial: explorando otras culturas, probando comidas exóticas y haciendo muchos amigos. “Al principio tienes un poco de miedo porque no sabes como va a ser la familia, no estás muy seguro de saber desenvolverte en un país de fuera y menos en otro idioma. De hecho, los primeros días te cuesta entender, hasta que tu oído se habitúa y coges muchísima práctica en el idioma, sobre todo en la parte de entender y hablar, que es lo que más necesitamos”, coinciden varios estudiantes gallegos que han contado sus vivencias a FARO. Está claro, y así lo atestiguan sus familias y sus profesores, que incrementan muchísimo más de lo que ellos creen sus competencias orales. “Incluso se les nota en el acento porque son muchas horas en contacto con gente del país y en un hogar donde los pets (mascota) ocupan un lugar privilegiado en la cultura anglosajona.
Han conocido los países y la cuna del idioma que a lo largo del año cursan en los institutos de Galicia. La mayoría han obtenido entre un 7 y un 10 de nota final en las asignaturas lingüísticas, calificaciones que este verano han mejorado notablemente adquiriendo skills en listening y en speaking, la cara más costosa para el perfecto dominio de una lengua foránea.
4,3 millones en becas
Cada año son más los estudiantes gallegos que se forman en el extranjero a través de las becas de inmersión lingüística de la Consellería de Educación e Ordenación Universitaria. El espíritu no es sólo que aprendan el idioma, sino que convivan con otras familias y que profundicen en la vida social y cultural del país. Con un presupuesto de 4,3 millones de euros, 1.850 estudiantes han viajado este verano a Irlanda y Reino Unido, 500 a Canadá, 300 a Francia y otros 200 han participado en campamentos lingüísticos en España.