RAFA LÓPEZ - VIGO
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, abrió ayer el curso político en el castillo de Soutomaior con una dura crítica a la gestión económica del presidente del Gobierno. “Los españoles vamos a tener que pagar las gracietas del señor Rodríguez Zapatero”, afirmó el político gallego, que acusó al jefe del ejecutivo de haberse convertido en una “máquina de gastar dinero” que “hipoteca y endeuda el país” despilfarrando el dinero de los contribuyentes, tanto los actuales como los futuros. “El Gobierno está haciendo exactamente lo contrario de lo que hay que hacer. –agregó–. Carece de un plan [para salir de la crisis]”.
Rodeado de militantes y simpatizantes en el ya tradicional mitin veraniego en Soutomaior, Rajoy vinculó el acoso que a su juicio sufre el PP con las estrategias de “aislamiento” y de “cordón sanitario” del pasado. “Ahora se trata de asustarnos con detenciones televisadas, actuaciones excesivas y procesos que, de momento, acaban en nada”, afirmó.
Ahondando en la supuesta persecución que dice sufrir su partido, envió una carga de profundidad al Gobierno socialista: “Yo no tendré una vicepresidenta del Gobierno que ordene a la Fiscalía desde América que persiga a sus adversarios políticos. No tendré una policía judicial que sea noticia por sus cacerías con ministros y jueces; ni por detenciones televisadas, ni por interrogatorios a políticos en presencia de periodistas, como ha ocurrido en Canarias. No tendré un fiscal general del Estado que trate de manera distinta a los militantes de un partido y de otro. Y no tendré un vicepresidente tercero [en referencia a Chaves] que se niegue a dar explicaciones en las Cortes de por qué ha subvencionado con 10 millones de euros a una empresa de la cual su hija es apoderada”.
Anunció que el PP interpelará al Gobierno sobre estos asuntos la próxima semana, en la sesión de control ante el Congreso.
Rajoy puso en el debe de Zapatero los últimos datos económicos, especialmente la caída del 4.2 por ciento en el producto interior bruto en el segundo trimestre de este año, la mayor bajada desde que existen estadísticas oficiales. “Ese es el balance del señor Rodríguez Zapatero, eso y el 1.400.000 españoles que han perdido su puesto de trabajo desde el año pasado”.
Calificó a Zapatero como una “máquina implacable de emitir palabras que nadie cree. Lleva más de un año engañando a los españoles sobre la verdadera realidad de la situación económica del país”.
Frente a lo que describió como un “Gobierno a la deriva”, presentó como avales de su partido la victoria en Galicia y en las europeas, además de haber propiciado el cambio político en el País Vasco. “Estamos claramente por encima de los socialistas en las encuestas y en los estudios sociológicos, por eso pasa lo que pasa”, subrayó.
No más impuestos
Rajoy reiteró su frontal oposición a cualquier aumento de la presión fiscal, tal y como había adelantado en una entrevista en Faro publicada el pasado domingo: “Subir los impuestos hoy significa más paro y más recesión –argumentó–. Es darle una vuelta de tuerca más a las maltrechas economías de las familias y de las empresas. Y significa que los españoles vamos a tener que pagar los errores y las gracietas del señor Rodríguez Zapatero, y eso es inaceptable”.
Expresó su preocupación por el hecho de que las economías de Francia, Alemania, Grecia y Portugal hayan remontado en los últimos meses, mientras que la española sigue cayendo. Tildó de “fracaso total y absoluto” el diálogo social y dijo que en la financiación autonómica no hay acuerdo, sino “imposición”.
Además, Mariano Rajoy reclamó un “protocolo único” y un plan de vacunaciones contra la gripe A; que se definan con claridad los grupos de riesgo y que se comunique a los padres qué planes hay para los colegios.