ANA RAMIL - A CORUÑA
Cualquier decisión política tiene repercusiones morales y por tanto, hay que pensar muy bien a quien se vota. Esta es la idea que la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, quiso transmitir ayer a los cristianos durante su intervención en la XXIV Semana de Teología y Pastoral, organizada por la Fundación Hogar Santa Margarita de A Coruña. Para demostrarlo, puso un ejemplo: la reforma de la ley del aborto propuesta por el Gobierno. Sin hacer alusión a esta normativa, Farjas aseguró que es "injusto limitar la defensa de la vida" y que "nunca se puede justificar la muerte de una persona en virtud del interés colectivo".
Y para quienes pretenden enfrentar fe y conocimiento científico para defender el aborto, Farjas también dedicó unos minutos. "Quienes quieren provocar este enfrentamiento se equivocan porque gracias a los avances científicos, los cristianos podemos aproximarnos más al valor de la vida humana desde la concepción y ver la grandeza de la creación, de quien fue capaz de crear la vida", señaló la conselleira, que se dirigió al medio centenar de asistentes como sus "compañeros de parroquia".
Pese a que Farjas aseguró que "no hay partidos buenos ni malos, sino personas", alertó a los cristianos para que reflexionen sobre "ciertas formas de ateísmo práctico que conllevan las decisiones de algunos Estados". Unas medidas que, en su opinión, "privan de la fuerza moral imprescindible para lograr el desarrollo humano en cualquier sociedad". En esta línea habló del debate que se abrirá con la posible reforma de la ley de libertad religiosa y animó a los católicos a defender su fe. "Es mentira que la fe sólo se tenga que expresar en el ámbito privado", señaló. "Ahora más que nunca cuando se están perdiendo ciertos referentes de principios morales, los cristianos tienen una responsabilidad y un papel que cumplir", indicó.
La conferencia, titulada "El compromiso político vivido desde la fe", sirvió también para que la titular de Sanidade explicase cómo sus vivencias en la comunidad cristiana influyeron en que terminase en política. "Considero que el compromiso político forma parte del compromiso social cristiano", señaló, para añadir: "Desde el Concilio del Vaticano II, la doctrina de la Iglesia anima a la acción pública, a transformar la sociedad y eso es algo que puede hacerse desde la acción de Gobierno". La conselleira, que leyó varios versículos del Evangelio y frases de la tercera Encíclica del Papa, que leyó este verano, indicó que no sólo los políticos pueden cumplir con este objetivo cristiano, "sino todos los ciudadanos".