JULIO PÉREZ - VIGO
A los dueños de los cientos de viviendas que hay a pie de playa en Galicia, afectadas por deslindes pese a que estaban en pie antes de la entrada en vigor de la Ley de Costas y con todos los papeles en regla, no les queda otro remedio que ceder la propiedad a cambio de una concesión que les permite seguir disfrutando del inmueble durante un mínimo de 30 años y un máximo de 60. Están asentadas en dominio público marítimo-terrestre y por lo tanto el Estado es el titular. La normativa se remonta a 1998, pero lo cierto es que son trámites tan complicados, con muchísimos casos de renuncias a solicitar la concesión por el temor a no poder seguir batallando en los tribunales, que la regularización de los derechos de uso funciona con el freno puesto. El Ministerio de Medio Ambiente se ha propuesto agilizar el proceso "para dar seguridad jurídica" a todos los afectados. Para que puedan, independientemente de sus reclamaciones, poder dejar el permiso de disfrute en manos de sus herederos o venderlo.
Porque sin el título de ocupación, los propietarios y las casas se pierden en el limbo de la ilegalidad. No pueden ni siquiera formar parte de una herencia, tal y como permite la Ley de Costas cuando la concesión está regularizada. El departamento que dirige Elena Espinosa prevé que la transmisión de la casa se podrá también hacer inter vivos una vez que salga adelante la modificación que se incorporará en la tramitación de otra normativa, la de Navegación Marítima, y adaptarse así a las sentencias dictadas, incluso, por la Audiencia Nacional.
La mayoría de estas concesiones se realizan de oficio, directamente por Medio Ambiente, según aseguran fuentes del departamento, porque "los particulares no lo suelen pedir". De ahí que se hayan dado no pocos casos de venta de casas en primera línea de costa en los que los nuevos dueños, entre ellos población extranjera, se encuentran sin saberlo en que no están adquiriendo una propiedad, sino una concesión. El Gobierno central quiere atajar este problema con la actualización del Catastro. A finales de año o principios de 2010, la oficina virtual permitirá comprobar en qué situación se encuentran este tipo de inmuebles.