TANIA CASCUDO - RIBADEO
A Galicia y Asturias les queda por delante un nuevo verano, el de 2010, sufriendo las obras de la Autovía del Cantábrico. El delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, confirmó ayer que uno de los tramos próximos a Galicia de esta infraestructura no estará ultimado hasta enero de 2011. Es más, el tramo Navia-Tapia, que se esperaba abrir a principios del próximo año, se demora ahora hasta finales de octubre de 2010.
Así las cosas, el estado de la autovía en el occidente asturiano se queda de la siguiente manera: de los dieciséis tramos que separan Ribadeo de Avilés, trece están operativos y los tres restantes irán abriendo entre octubre de 2010 y enero de 2011: Muros-Las Dueñas (noviembre de 2010), Otur-Villapedre (finales de enero de 2011) y Navia-Tapia (finales de octubre de 2010).
Aun así, la parte pegada a Galicia tendrá la autovía concluida antes que la zona oriental de Asturias, pendiente de Llanes-Unquera: la previsión es que los dos últimos tramos entren en servicio en abril de 2011 y en junio de 2011.
Así que no será hasta el verano de 2011 cuando será posible, en principio, recorrer toda la costa asturiana por autovía. El delegado del Gobierno en Asturias sacó pecho al decir que todos los tramos de esta infraestructura están en marcha.
Eso, en lo que a la parte asturiana se refiere. Pero también hay problemas en la parte que discurre por la comunidad gallega. Las obras en el tramo entre Mondoñedo y Lindín, que se extienden a lo largo de tan sólo 4,7 kilómetros, están paralizadas desde el mes de abril, cuando se produjeron desprendimientos en una zona de tres kilómetros. La empresa encargada de la ejecución de este trayecto tenía previsto reanudar las obras en julio, aprovechando el buen tiempo asociado a la estación estival, pero todavía no lo ha hecho.
La nueva alternativa, con tres puentes, requerirá una mayor inversión, pero el Ministerio de Fomento ya ha avanzado que no habrá problemas de financiación ni de retrasos. La fecha comprometida por el titular de este departamento, José Blanco, que es 2011, se mantiene. Lejos queda cuando se fijaba en 2009 el final de la autovía del Cantábrico, que unirá A Coruña y el resto de la comunidad gallega con Francia a través de la costa, sustituyendo a la obsoleta N-634.
El Gobierno central, por boca del Dedelegado en Asturias, defiende el ritmo de las obras: "Hace cinco años, cuando José Luis Rodríguez Zapatero llegó a La Moncloa, no había nada en funcionamiento". La visita de ayer a las obras del tramo Navia-Tapia ha servido al delegado gubernamental para salir al paso de las críticas del Partido Popular, que denunciño "este verano que estaba paralizada la autovía".
Sobre el tramo que discurre entre Navia y Tapia, Trevín explicó que los retrasos se deben a "importantes modificaciones fruto de demandas fundamentales de los ayuntamientos". De los tres tramos en obras, dos de ellos (Muros-Las Dueñas y Navia-Tapia) se han retrasado por modificaciones en sus proyectos. Explican desde la Delegación del Gobierno que son demandas en muchos casos por efecto del "impacto en el territorio".