PAULA PÉREZ - SANTIAGO
Con las víctimas por accidentes de tráfico en ascenso, la Consellería de Medio Ambiente ha decidido poner sobre la mesa un plan que contribuya a mejorar la seguridad vial de las carreteras gallegas. Se actuará sobre más de setenta viales de la red autonómica donde se reformará el firme, se instalarán cerca de 2.300 señales de tráfico, se pintará la calzada y se limpiarán cunetas y arcenes. El compromiso del conselleiro Agustín Hernández es que en octubre ya estén en marcha todas estas actuaciones con el objetivo de finalizarlas antes de que concluya el año. A ello destinará un presupuesto total de 27 millones de euros, una inversión con la que pretende además paliar los efectos de la crisis sobre algunos sectores y contribuir a la creación de nuevos puestos de trabajo. La Xunta calcula que estos proyectos permitirán dar empleo a 1.000 personas en Galicia.
"Se trata de un plan ambicioso y riguroso", expuso ayer el titular de Medio Ambiente, Agustín Hernández, que aclaró que los 27 millones de euros se sumarán a las partidas ya previstas en los presupuestos autonómicos para mejorar las carreteras.
Aunque la prudencia es el mejor remedio contra los accidentes de tráfico y pese a que, según las estadísticas, apenas el uno por ciento de los siniestros se deben al mal estado de las carreteras, la Xunta prefiere curarse en salud y, por esa razón, ha planificado 150 obras de mejora en más de setenta carreteras.
La mayor parte de estas reformas están dirigidas a reponer el firme de los viales –15,4 millones de euros–. Se utilizarán 178.000 toneladas de aglomerado para mejorar la superficie de hasta 385 kilómetros de carretera, el siete por ciento de toda la red autonómica.
La provincia que acapara más inversión es A Coruña, que recibirá seis millones de euros para actuar sobre veinticinco viales. En Pontevedra las obras de mejora del firme afectarán a treinta carreteras, pero el presupuesto se reduce a la mitad, sólo 3,2 millones de euros.
Para acondicionar la red viaria lucense se destinarán 3,4 millones de euros, que se emplearán en un total de trece carreteras y, por último, Ourense contará con tres millones de euros para arreglar siete infraestructuras.
Medio Ambiente también actuará sobre la señalización. Para ello pintarán hasta 650 kilómetros de carretera e instalarán 2.300 señales de tráfico. Agustín Hernández aclaró, sin embargo, que su gabinete no se ha planteado revisar los límites de velocidad de las vías con más accidentes.
Esta señalización debe verse con claridad por parte de los conductores y, por esta razón, los operarios de la Xunta asumirán también la limpieza de 480 kilómetros de cunetas, además de otras obras menores como mejorar los drenajes de algunas vías. Será el caso, por ejemplo, de la canalización de la vía entre Bueu y Cangas.
Los elevados índices de mortalidad de los motoristas motiva otro tipo de actuaciones como la retirada de 535 barreras de seguridad, que resultan letales para los usuarios de moto cuando sufren un accidente. "Hay que eliminar estas colas de pez para dejar estos elementos con abatimientos a tierra", aseguró Agustín Hernández.
Entre las obras previstas predominan sobre todo actuaciones para mejorar intersecciones como la de la PO-552 que une Vigo y Tui, a su paso por Tomiño o la de la PO-220, a al altura de Arbo. También se ejecutarán acciones para mejorar la seguridad de los peatones como en la PO-402 a su paso por Salvaterra o la PO-310 entre Poio y Campañó.
En todo caso, Hernández advirtió que para reducir la siniestralidad viaria, además de mejorar el estado de las carreteras, es necesario fomentar el transporte público. "Es uno de los grandes déficits de Galicia", reconoció. En este sentido, recordó que su consellería impulsará el transporte metropolitano, la creación de metros ligeros en las ciudades o la habilitación de aparcamientos disuasorios en las entradas de los núcleos urbanos para que los ciudadanos puedan dejar en ellos el coche y moverse al centro en autobús urbano.
Tras presentar el Plan de Seguridad Viaria dotado de 27 millones de euros, el conselleiro aseguró no entender las críticas del PSOE sobre la supuesta parálisis de la Xunta. Hernández explicó que su departamento ya ha terminado el Plan de Infraestructuras y que se aprobará en unas semanas.