REDACCIÓN - SANTIAGO
El anuncio de Leite Río, una de las grandes industrias lácteas españolas y con base en Galicia, de dejar de recoger a partir de septiembre unos dos millones de litros de leche entre los ganaderos de la comunidad ha sentado como una jarra de agua fría en el sector. Los sindicatos agrarios critican que la compañía no cumpla los precios de venta fijados en el acuerdo firmado el pasado 20 de julio en Madrid. A la Xunta tampoco le ha sentado nada bien. El conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, garantiza que el Ejecutivo "va a poner todo su esfuerzo" para que se cumpla el pacto lácteo tras lo que considera "un mal comienzo".
"Estamos manteniendo contactos con las industrias y con parte de la distribución para ayudar a que los acuerdos se cumplan", asegura.
Unións Agrarias ha decidido iniciar "medidas cautelares" contra la empresa, ya que según el secretario xeral de la organización, Roberto García, con esta negativa se incumple el contrato que había negociado con los ganaderos. Además, el responsable del sindicato criticó que la empresa venda la leche por debajo de la cantidad de referencia de 28 céntimos establecida en el acuerdo de Madrid, que tomaba como modelo el precio de Francia. El secretario xeral de Xóvenes Agricultores, Xan Pérez, también se unió a las críticas de Unións Agrarias y afirmó que luchará con "todas" las armas del sindicato para garantizar el acuerdo.