REDACCIÓN - SANTIAGO
Mil cien soldados de la Brilat han permanecido cuatro meses en el Líbano patrullando la frontera entre este país de Oriente Próximo e Israel y vigilando que no se reanudan las hostilidades, después de que se decretara el último alto el fuego en 2006. Aún quedan cuatrocientos militares en tierras libanesas, que regresarán la próxima semana, pero setecientos ya han vuelto casa, y ayer aterrizaban en el aeropuerto de Santiago un grupo de 140 soldados, liderado por el general José María Prieto Martínez, quien calificó la estancia de la Brilat en Oriente Próximo como "tranquila", pues el país está "estable y en calma".
Sólo reseñó "puntuales focos de tensión" que hubieron de ser controlados por las tropas gallegas. Por ejemplo, violaciones del espacio aéreo por parte de aviones del Ejército israelí o algún pastor que cruza la frontera.
En esos casos, explicó el general José María Prieto Martínez, en declaraciones a Europa Press, la responsabilidad de la Brilat era desplazarse al lugar del suceso, establecer contacto con las fuerzas armadas de los dos países, Líbano e Israel, y "calmar los ánimos de la gente". "Nuestra misión es ser intermediarios entre unos y otros y lo hemos hecho maravillosamente bien", presumía ayer Prieto Martínez.
"Nosotros hemos estado en el grado amarillo de alerta y en ningún momento pasamos al rojo o al amarillo plus", explicaba el general, lo que demuestra que su estancia fue "tranquila".
Patrullas en solitario
Otro ejemplo para ilustrar "la calma" que vivieron los soldados de la Brilat en el Líbano es que los vehículos no salían en pareja a patrulla, sino que podían trabajar en solitario. Situación muy distinta a la que viven los militares españoles destinados en Afganistán, que están siendo objeto de atentados en Herat y Kabul, en una convulsa campaña electoral.
Los soldados de la Brilat trabajaban en colaboración con militares libaneses, y ayer el general José María Prieto subrayaba "la perfecta integración", que además extendió a la población civil libanesa. "Hubo muchísima relación, algo que es fundamental para el éxito de este tipo de misiones", apostilló. De hecho, "todas las autoridades civiles libanesas" de la zona en que estaba desplegada la Brilat se despidieron con "felicitaciones" de los soldados gallegos.
"Volvemos a casa contentos y satisfechos porque la misión se ha llevado con éxito", concluyó Prieto Martínez. La Brilat es relevado en el Líbano por la Brigada Mecanizada Guzmán El Bueno X, con sede en Córdoba.