C. V. - SANTIAGO
El 70% de los técnicos en FP encuentra trabajo durante los primeros seis meses después de recibir su titulación. No obstante, ese hecho todavía no había sido capaz de lograr menguar la "poca estima" social que rodea a estos estudios. En todo caso, y según opina el Gobierno gallego, la crisis económica podría resultar favorable para acabar con la fiebre de títulos universitarios en Galicia y lograr que el sistema educativo se adapte " a las necesidades reales de la sociedad gallega". La primera señal es que unos 31.500 alumnos llenarán las aulas de la formación profesional (FP) en el curso 2009-2010 y que el número de solicitudes para matricularse en estos ciclos se ha incrementado en casi un 28% con respecto al año anterior. Para el Ejecutivo autonómico, la actual coyuntura económica es la razón del mayor interés en los estudios técnicos.
El director xeral de Educación e FP, José Luis Mira Lema, explicó ayer que los alumnos matriculados en algún ciclo formativo de enseñanzas profesionales representarán el próximo curso aproximadamente la mitad de los estudiantes que acudirán a la universidad, cuando antes la proporción era de 1 a 3, y se produce así un "cambio importante".
Para el responsable de Educación e FP del Gobierno autonómico, este dato resulta "muy importante y muy alentador" porque durante los últimos años este tipo de formación fue "perdiendo peso" en el sistema educativo de la comunidad –en consonancia con el resto del Estado, pero en clara contradicción con lo que ocurre de media en los países de la Unión Europea–.
Mira Lema, que presentó un avance de los datos del próximo curso en función del número de solicitudes, insistió en la necesidad de concienciar a los ciudadanos de que la FP es un "sistema de oportunidades", sobre todo "en la situación económica actual". Para el director xeral de Educación, es precisamente esta coyuntura negativa la responsable de que las solicitudes de matrícula –que puede realizarse hasta octubre– hayan crecido en 3.355 con respecto al curso 2008--2009.
"El aumento está motivado por las dificultades que existen para acabar en un puesto de trabajo. La crisis lleva a las personas a que se interesen por incrementar su cualificación en la FP", explica. A su juicio, la opción que posiblemente tomen dentro de un par de meses 31.500 gallegos es "una decisión muy acertada para disponer de más oportunidades para la fuerte competencia para acceder a un puesto de trabajo y mantenerse".
Pero para el Gobierno gallego, la situación coyuntural no es suficiente. Se trata de "revalorizar" la importancia de estos estudios y para ello existen unas líneas estratégicas que pasan, en primer lugar, por la elaboración de un decreto, "durante los primeros meses del curso", que desarrollará la Ley de Cualificación de FP y la "adaptará" a Galicia.
Además, la Xunta intentará corregir los "desajustes" y "adaptarse a las necesidades" de las distintas comarcas gallegas a la hora de elaborar el catálogo de titulaciones de FP. Al respecto, Mira Lema ha avanzado ya que a principios del curso académico se eliminarán aquellas titulaciones que no tengan la suficiente demanda. "Los ciclos más demandados están en las ciudades, pero en las pequeñas villas o en los núcleos rurales, el número de solicitudes, a pesar de que sean de interés para el empleo, es mucho más bajo. Seguramente en septiembre nos veamos obligados a no implantar algún ciclo porque hay muy pocos alumnos", argumentó.
Otros aspectos en los que incidirá la Consellería de Educación, según Mira Lema, son el "reforzar" la red de centros integrados –cuyos directores pasarán a ser "gestores de empleo"– y el de implantar un sistema de evaluación, reconocimiento y acreditación de las competencias profesionales, que permitirá acceder a un título sin estudios a partir de experiencia laboral.