REDACCIÓN - SANTIAGO
Las últimas campañas de concienciación puestas en marcha en Galicia están teniendo éxito. Ya son más de 66.000 los ciudadanos con el carné que les acredita como donantes de órganos, catorce mil más que hace dos años. El incremento es del 27%, una subida media que duplica los crecimientos de ejercicios pasados, explicaba ayer la Consellería de Sanidade, dispuesta a seguir intentando convencer a la ciudadanía de que su solidaridad salva vidas.
Una de las últimas campañas desarrolladas por la Xunta es la celebrada en los colegios de la comunidad: 145 charlas en centros educativos públicos y privados de 54 ayuntamientos, a las que asistieron 7.460 alumnos de Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional. Estos jóvenes tuvieron la oportunidad de escuchar la experiencia de enfermos a los que un trasplante les cambió la vida y de preguntar a especialistas en qué consiste la donación de órganos, quién puede donar y quién puede recibir.
El Gobierno autonómico pretende sensibilizar a los estudiantes de la trascendencia de este gesto de solidaridad, pues en Galicia, en buena parte por su envejecimiento demográfico, la edad media del donante ronda los 59 años y más del 25 por ciento supera los 75 años de edad. En todo caso, desde el departamento que dirige Pilar Farjas son optimistas, pues el 87% de los estudiantes manifiestan su disposición a ceder uno de sus órganos vitales, en caso de fallecimiento, según se desprende de las encuestas realizadas a los jóvenes que acudieron a las charlas sobre donación.
Ese sondeo revela además que las mujeres tienen menos problemas que los hombres para regalar uno de sus órganos en caso de muerte y también hay más receptividad a esta causa altruista entre los jóvenes que viven en municipios con más de 10.000 habitantes (88,1 por ciento) que los que residen en villas y pueblos más pequeños (84 por ciento).
Aumentar el número de ciudadanos dispuestos a ceder uno de sus órganos es clave para erradicar las listas de espera. En Galicia, 480 aguardan en este momento la llamada del hospital para un trasplante que dará un vuelco a su calidad de vida, la gran mayoría, alrededor de 400, necesitan un riñón, confirmaba ayer el director de la Oficina de Coordinación de Trasplantes, Jacinto Sánchez Ibáñez, quien explicaba también que en la comunidad la lista de espera "no aumenta, se mantiene", lo que, en su opinión, es "un éxito". "Cada año el número de pacientes que entra es el mismo que se trasplanta al final de año", añadió.
"Todos podemos necesitar un trasplante, advierte Jacinto Sánchez, quien insiste en que "hay cinco veces más posibilidades de esperar un órgano que no de donarlo". "A todos nos gustaría que nos donasen uno", agrega el coordinador de trasplantes.