REDACCIÓN - VIGO
En el intenso debate sobre el futuro de la financiación autonómica, todas las comunidades estaban muy pendientes de su trozo de pastel en los fondos adicionales. Los que no dependen de la recaudación fiscal. Ahí estaba la clave porque los ingresos del Gobierno central por impuestos, de los que las regiones absorberán ahora el 50%, están de capa caída con la crisis económica. Por esa razón, Standard&Poors, una de las tres grandes agencias mundiales que revisa la solvencia del sistema financiero y sus productos y también de las cuentas públicas, alerta de que el nuevo modelo de reparto no compensará el recorte derivado de la situación económica y da por hecho que las comunidades acabarán con “saldos negativos récord” en 2010.
La compañía calcula que el descenso en ingresos alcanzará el 13%, unos 20.000 millones de euros, y que la financiación aportará sólo 7.400 adicionales. Tras las inversiones que tengan que realizar, las arcas de los Gobiernos autónomos acabarán en saldos negativos históricos y un nivel de deuda pública “sin precedentes” que podría alcanzar hasta el 94% del presupuesto. La situación requiere también un control “sin precedentes” y vigoroso para evitar una “severa dislocación” de las finanzas públicas, que el desajuste se convierta en estructural y que las comunidades se enfrenten a una rebaja en sus calificaciones crediticias.
Un gesto que caería muy mal en los mercados financieros. En juego está la imagen de solvencia de los Ejecutivos autonómicos. Todo un problema a la hora de encontrar clientes en las emisiones de bonos, una de las armas más empleadas entre las comunidades para elevar su deuda pública y lograr así liquidez. Standard&Poors prevé que sin “un giro de 180 grados” en el alza del gasto, el nuevo techo de endeudamiento marcado por el Gobierno central, el 2,5% del PIB, se agotará.
La “perspectiva estable” de las finanzas de la Xunta
En la nómina de clientes de Standard&Poors están diez comunidades, a las que la agencia mira con lupa. Entre ellas, Galicia. No está en el grupo de cabeza, entre los mejor preparados, pero tampoco entre los territorios que levantan más dudas. Concretamente, la calificación crediticia de Galicia está situada en “AA” –la puntuación máxima es “AAA”, con la opción además de verse reforzada con el signo +, y refleja la mejor capacidad de pago–, por detrás de de País Vasco y Navarra (AAA) y Aragón y Madrid (AA+). La perspectiva financiera de la Xunta es “estable” frente a la negativa de Cataluña, Valencia, Madrid y Aragón.