R. PRIETO - SANTIAGO
Más ojos vigilarán a los conductores. A partir del próximo año, no sólo habrá que estar atentos a los radares fijos. Los que están acostumbrados a levantar el pie del acelerador sólo cuando el flash del radar está a escasos metros se enfrentarán a un nuevo dispositivo de control de velocidad. Tráfico ultima un sistema, ahora en fase de pruebas en algunas vías de Madrid como la A-1 (Madrid-Burgos), para controlar la velocidad media por tramos en autopistas, autovías, vías rápidas e incluso carreteras convencionales. Los nuevos dispositivos se ubicarán en trayectos con elevada intensidad de vehículos y donde la velocidad sea un problema. Los tramos vigilados tendrán una longitud de entre cinco y 20 kilómetros.
¿Cuándo estarán instalados en Galicia? Todo dependerá del presupuesto asignado a la comunidad autónoma para el próximo año. Si las cuentas lo permiten, se apartará una partida para la instalación de estas cámaras capaces de leer las matrículas de los vehículos para calcular la velocidad media a la que circulan en el tramo vigilado. De lo contrario, habrá que esperar hasta 2011. "El nuevo sistema irá implantándose en las distintas comunidades autónomas. Que se ubiquen o no el próximo año en Galicia, dependerá del presupuesto", explicó ayer el jefe de Tráfico de A Coruña y coordinador de los centros territoriales de Galicia, Pedro Pastor del Castillo.
El primer dispositivo que se ubicará en España, el del túnel de Guadarrama (con 3,1 kilómetros y en la A-6, la autovía a Galicia) será en otoño y tiene un coste de unos 500.000 euros. Pero las siguientes instalaciones serán más baratas –unos 200.000 euros–. El tradicional radar fijo tiene un precio de 60.000 euros, pero sólo controla un carril.
Aunque el dispositivo que se ubicará en el túnel ya estará preparado para sancionar, durante un par de meses estará en fase de pruebas. No obstante, a finales de año ya se enviarán las multas a los infractores.
Todavía no están decididos los puntos de la red viaria gallega en los que se instalarán estas cámaras, pero el jefe de Tráfico de A Coruña apunta la autopista de A Coruña-Carballo, la autovía de O Barbanza o la AP-9 como posibles candidatas al control de la velocidad por tramos. "Se buscarán tramos cerrados, que no tengan salidas", asegura Pastor. Aunque también está previsto que se ubiquen en carreteras convencionales, en el caso de Galicia, el jefe de Tráfico admite las "dificultades" que supondría ya que son vías con muchos enlaces
Como ya están haciendo países como Holanda, Reino Unido, Austria o Italia, en España dos cámaras entre dos puntos grabarán las matrículas de cada vehículo y, dependiendo de cuándo aparezca en el punto final del tramo de vía controlado, se determinará la velocidad media a la que circulaba. Si ésta rebasa el límite establecido para esa carretera, el conductor recibirá en cuestión de días la multa por exceso de velocidad en el tramo donde ha sido interceptado. En Reino Unido, donde este sistema está implantado desde hace diez años, las cámaras cazan a unos 400 infractores cada hora.
Diferentes asociaciones de automovilistas coincidieron ayer en señalar que la mayoría de los nuevos controles de velocidad media por tramo que prevé instalar la DGT tienen un "afán recaudatorio" al no colocarse en los principales tramos de concentración de accidentes. Por el contrario, las asociaciones de víctimas abogan por aumentar la vigilancia "durante más tiempo".
Jorge Castellanos, del departamento de Seguridad del RACE, destaca que "el 80% de los accidentes se producen en carreteras convencionales, que apenas cuentan con radares". El presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo, reiteró que los controles de velocidad son "realmente necesarios" en la red secundaria. Para Arnaldo, la DGT convierte "un instrumento de prevención como son los radares, en un instrumento de recaudación". Mientras, el director de la asesoría jurídica del Comisionariado Europeo del Automóvil, Eugenio de Dobrynine, demandó a Tráfico más recursos para controlar la velocidad en los tramos "potencialmente peligrosos".
La cifra de muertos en carretera durante el mes de agosto triplica el balance de 2008
"Está siendo un mes horroroso", lamentó ayer Pedro Pastor. Frente a los cuatro fallecidos en los primeros diez días de agosto del año pasado, en lo que va de mes ya son 12 las víctimas mortales en las carreteras gallegas. ¿Las causas de este incremento? Tráfico no tiene una respuesta para el descenso que se produjo en julio (de 34 fallecidos en 2008 a 16 este año) y el aumento registrado en lo que va de mes. "Las pequeñas tropelías que se cometen al volante unas veces no tienen consecuencias, pero otras, a la vista del balance de agosto, sí", advierte el responsable de la DGT en Galicia.
Por eso, vuelve a llamara a la "prudencia" a los conductores y avisa del "riesgo" que supone no ponerse el cinturón, circular por encima de la velocidad permitida, beber alcohol o cruzar una carretera en un lugar donde no hay paso para peatones. Sólo en lo que va de mes fallecieron dos peatones en A Coruña Ninguno llevaba el chaleco reflectante.
Desde ayer y hasta el próximo día 23, un total de 180.000 vehículos serán vigilados en la red viaria gallega por los agentes de Tráfico.