M.PARDO/AGENCIAS - VIMIANZO
La juez de guardia de Corcubión ha imputado un delito de intrusismo profesional a Juan Ramón Fernández Garrido, el presunto falso médico de Vimianzo (A Coruña), que ejerció como facultativo durante 22 años en una clínica de este municipio coruñés sin tener titulación.
Fernández Garrido acudió ayer a declarar al Juzgado de Corcubión. Llegó a la sede judicial una hora antes de la prevista para comparecer ante la juez Carmen Veiras.
El acusado llegó y salió del Juzgado abrazado por su hija y arropado por sus demás familiares, entre ellos su hermana María Jesús, que es la abogada que se encargará de la defensa.
Fuentes judiciales explicaron a la agencia Efe que se le imputa un delito de intrusismo profesional, que tendría penas de entre seis meses a dos años de prisión, aunque que no llegaría a ingresar en la cárcel ya que no cuenta con antecedentes.
A la declaración, que duró aproximadamente una hora, asistió también el abogado de la Xunta, que actúa como denunciante y perjudicada por la presunta práctica ilegal del imputado. Juan Ramón Fernández fue detenido por agentes de la policía judicial en Vimianzo por ejercer supuestamente la profesión médica durante 22 años en una clínica de su propiedad sin tener la titulación precisa para ello.
El alcalde de Vimianzo se preguntó ayer, cuando se conoció la detención, cómo las autoridades sanitarias no se dieron cuenta antes de esta irregularidad, ya que el supuesto médico recetaba medicamentos y también ponía inyecciones, aunque admitió que era "muy querido" por los vimiancenses.
Además de tener su clínica privada, el presunto falso médico también trabajaba para mutuas de salud laboral, de hecho el alcalde de Vimianzo apuntó que tenía como pacientes a maestros, agentes de la Guardia Civil e incluso empleados del Ayuntamiento.