PAULA PÉREZ - SANTIAGO
La asfixia financiera que sufren muchos ayuntamientos gallegos se agravará aún más durante el próximo año por los efectos de la crisis económica y las diputaciones provinciales están dispuestas a echar una mano para que las arcas de los municipios más pobres no acaben en bancarrota. Para ello las corporaciones provinciales permitirán que las ayudas que habitualmente destinan a inversiones en los concellos puedan ser desviadas a sufragar gastos corrientes, como por ejemplo las nóminas de sus empleados.
Así se lo comunicaron ayer los cuatro presidentes de las diputaciones provinciales al jefe del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo, con el que mantuvieron un encuentro en San Caetano. Por su parte, el presidente de la Xunta les explicó que su intención es “revisar” las competencias de las corporaciones provinciales mediante una reforma de la Ley de Administración Local.
Ajustes
Según explicó, el Gobierno central prepara una reforma de las bases del régimen local y a esto hay que añadir el impulso que la Xunta pretende dar a las áreas metropolitanas y los consorcios. Todos estos cambios obligarán al Ejecutivo gallego a realizar “ajustes” en las funciones de las diputaciones. En todo caso, Feijóo eludió hablar de una posible reducción de sus competencias y recalcó que estas instituciones son “útiles”.
El papel de las diputaciones fue cuestionado durante el Gobierno bipartito e incluso desde el BNG se abogaba por su supresión. Sin embargo, ayer, el presidente de la Xunta dejó claro su futuro. “Son imprescindibles para los 315 ayuntamientos de Galicia como canales de transmisión y viveros de cooperación entre entidades locales”, resaltó.
Sin embargo, no están exentas de “reformas” y, por esa razón, comunicó a los presidentes de las cuatro corporaciones provinciales que su objetivo es reformar la Lei de Administración Local durante esta legislatura. Pero no acometerán esta modificación legislativa hasta que no se conozca el nuevo proyecto de Ley de Bases de la Administración Local que prepara el Gobierno central.
La prioridad de la Xunta, sin embargo, es colaborar con las diputaciones provinciales para “trabajar conjuntamente contra la crisis”. Para ello, según explicó Feijóo, realizarán un diagnóstico de los principales problemas de los municipios, sobre todo de los medianos y pequeños para ayudarlos a hacer frente a la crisis económica. En este sentido, el presidente de la Xunta advirtió que 2010 será un año “complejo” para las corporaciones locales, que ya ahora están viendo reducidos sus ingresos fiscales.
“Las diputaciones han reconocido que se trata de una situación excepcional y por eso darán prioridad a los municipios con más dificultades para que puedan gastarse el dinero que les destinan ahora en inversiones también para pagar gastos corrientes”, explicó Feijóo, acompañado de los cuatro presidentes de las corporaciones provinciales y del conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda Valenzuela.
En este sentido, el jefe del Ejecutivo gallego explicó que hay municipios que tienen dificultades económicas, pero no sólo para asumir inversiones sino incluso para hacer frente a gastos corrientes como pagar las nóminas de sus empleados.
Para paliar las carencias económicas de muchos ayuntamientos queda descartada, sin embargo, la posible fusión de entidades locales. “La cooperación en la prestación de servicios públicos debe hacerse de forma consorciada”, aseguró.
En su opinión, Xunta y diputaciones deben “protocolarizar” sus relaciones y enumeró cinco ejes prioritarios en los que colaborará de forma activa con las corporaciones provinciales: una mayor coordinación en las inversiones, en los servicios de emergencia, en los recursos de asistencia técnica y jurídica que se puedan prestar a los municipios y en el despliegue de las tecnologías de la información y la comunicación. También se intentará dar mayor protagonismo a las diputaciones en el Pacto Local y en las iniciativas de algunos ayuntamientos que quieren prestar servicios públicos de forma consorciada.
Por su parte, el presidente de la Diputación de Lugo, el socialista José Ramón Gómez Besteiro, reclamó a la Xunta que ponga en marcha un fondo extraordinario “para reactivar las arcas municipales”.