CARLA LOSADA SANTIAGO
Un tercio de los ayuntamientos gallegos registró durante el último año menos de 10 nacimientos, según datos del Instituto Galego de Estatística (IGE). De estos 128 municipios, en diez no nació ningún niño, siendo la provincia de Ourense la más afectada. Los ayuntamientos con menos natalidad son los que precisamente tienen una población más envejecida, como sucede en los municipios que no registraron ningún nacimiento durante 2008.
Así, en A Teixeira , uno de los diez ayuntamientos que no tuvo ningún nacimiento durante el pasado año, la edad media de sus habitantes es de 60,6 años. Le sigue muy de cerca Parada de Sil, en el que la cifra es de 59,4.
Los dos municipios ourensanos se suman a las otras ocho poblaciones de Galicia en las que no nació ningún niño en 2008. En Ourense, los otros municipios que registraron una natalidad nula son Lobeira, Beade, Montederramo Oímbra y Gomesende, que al igual que Parada de Sil y A Teixeira cuentan con una población muy envejecida. En Lugo, los municipios de Negueira de Muñiz, Muras y Ribeira de Piquín tampoco tuvieron ningún nacimiento.
La elevada edad de la población registrada en estos municipios concuerda con el envejecimiento de la población gallega, ya que de cada 100 personas menores de 20 años hay 136,7 de más de 64.
De las provincias gallegas, Ourense es la que registra las cifras más bajas de natalidad, con 79 ayuntamientos con menos de diez nacimientos. Pontevedra, es, por el contrario, la que menos problemas ha tenido, pues en tan sólo 6 municipios nacieron menos de diez niños. En un punto intermedio se sitúan A Coruña, con 21, y Lugo, con 32.
La escasez de puestos de trabajo en muchos de estos municipios no ayuda tampoco a que crezca su población. Se trata, en muchos casos, de territorios basados en actividades agrícolas y ganaderas, que no cuentan con un presupuesto muy elevado. Por si fuera poco, hay muchos habitantes que ya no están en edad de trabajar, pues la mayoría de la población supera los 64 años, y los que son jóvenes optan por marcharse a la ciudad.
Un mal que sufren muchos ayuntamientos, en los que la población mayor a 64 años suele ser superior al 41% y en los que la inferior a 20 no alcanza muchas veces al 13%. Por ejemplo, en el municipio ourensano de Lobeira, el porcentaje de población superior a los 64 años es de un 48,9%, y el índice de envejecimiento es de 1.068, lo que indica que por cada cien jóvenes hay un millar de personas mayores. Mientras que Ourense es la provincia más envejecida, Pontevedra es la que presenta menor población mayor de 64 años, con un 16,26 %.
Además del envejecimiento de la población, la escasez de habitantes en estos municipios dificulta su crecimiento. Según datos del IGE, durante el período 1998-2008 la población gallega sólo creció un 2,1%.
En este sentido, ninguno de los diez ayuntamientos con ningún nacimientos llega a 2.000 habitantes. Lo mismo sucede con algunas poblaciones que no alcanzaron los 10 nacimientos durante 2008. Esto ocurre en ayuntamientos como el de Dozón, situado en la provincia de Pontevedra, en el que la población es de 1.864 habitantes.