JULIO PÉREZ - VIGO
Ya el de 2008 no fue precisamente un buen ejercicio para las arcas de Hacienda. Los primeros síntomas fuertes de la crisis arrastraron la recaudación fiscal, con una intensa caída de la que prácticamente no se libró ningún impuesto. La Agencia Tributaria se embolsó en la comunidad 828 millones de euros menos. Con el golpe definitivo de la grave situación económica, las cosas están todavía peor y el descenso roza ya el 33% entre enero y junio. Casi 1.000 millones de euros por debajo de los ingresos obtenidos en el mismo periodo de la campaña anterior. Es decir, que en estos seis primeros meses se supera el recorte de todo el año pasado.
En ese mismo porcentaje se mueven la mayoría de las comunidades, con una caída de los ingresos en el conjunto del Estado de más del 36%. Por encima están las regiones de Aragón (-38,7%), Castilla y León (-37,4%) y Castilla-la Mancha (-36,7%). Dos de las autonomías que mueven mayor recaudación, Comunidad Valenciana y Cataluña, acumulan bajadas del 30,5% y el 31,7%, respectivamente. Los desplomes se amortiguan en Cantabria, con un -18,8%; en Madrid, con un 14,1%; y el País Vasco, donde alcanza el 13%, según el último balance que acaba de realizar la Agencia Tributaria.
El comportamiento de los impuestos al final del semestre es la gota que colma el vaso tras continuas caídas. Frente a los más de 245 millones de euros recaudados en junio de 2008, los tan sólo 59,7 millones de junio de este año, lo que supone un descenso de más del 75%. En el caso concreto del IVA, el recorte toca incluso el 90% y en el del Impuesto de la Renta, los ingresos mensuales son directamente negativas (-11 millones de euros) porque las devoluciones por las declaraciones desequilibran totalmente la balanza.
Un suma y sigue que ha provocado en los seis primeros meses del año ambos gravámenes sean los que acusan más la crisis. El IVA, paralizado por el freno en el consumo de las familias y el estancamiento del mercado inmobiliario y automovilístico, aportó a Hacienda en Galicia algo más de 645 millones de euros, casi un 37% menos que en el primer semestre de 2008. La recaudación por el IRPF, tocado por las debilidades del mercado laboral y el incremento del paro, experimenta un declive del 23,4%, hasta los 1.011 millones.
La contribución del Impuesto de Sociedades, asentado sobre los beneficios empresariales, es tres veces menor que doce meses atrás. Un 61,6% menos de ingresos, 164 millones. Los Especiales (2,6%), Tráfico Exterior (4,4%) y los que se aplican a los No Residentes (11,3%) se mantienen al alza, aunque su participación es muchísimo menor: sólo el 4,5% de los 1.933 millones a los que asciende la recaudación hasta junio. Pontevedra (-39,6%) y Vigo (-35,2) registran los mayores descensos.
Más cerveza y alcohol y menos gasolina y electricidad
A la hora de rascarse el bolsillo, incluso cuando la planificación de las cuentas domésticas da más quebraderos de cabeza que de costumbre, también hay prioridades. El balance de la recaudación fiscal del pasado año es una buena prueba. Los gallegos han mantenido los mismo hábitos de consumo con el alcohol y la cerveza, dos de las tasas que aguantan con incrementos en los ingresos para Hacienda. Por encima del 3%, hasta una suma superior a los 20 millones de euros. No está nada mal teniendo en cuenta que ambos impuestos suponen casi la mitad de la aportación de los Especiales. Los otros dos gravámenes con más peso en el capítulo y que se aplican a productos considerados de primera necesidad –Hidrocarburos y Electricidad– experimentaron, sin embargo, una caída de alrededor del 7%.
La caída del IVA (-18,3%) y del IRPF (-2,5%) del pasado ejercicio explica junto a los descensos de los dos impuestos en el primer semestre de 2009 la devolución de 1.900 millones que tendrá que realizar la Xunta al Gobierno central a partir de 2011. A comienzo de cada año, el Ministerio de Economía realiza una estimación de transferencias que en virtud del actual modelo de financiación autonómica –reserva algo más de un 30% de los ingresos por los grandes impuestos a las comunidades– le corresponden y que se ajustan luego con el balance final de Hacienda. Las previsiones estuvieron muy por encima de lo que finalmente se recaudó.