X. A. TABOADA - SANTIAGO
El Consello de la Xunta aprobó ayer el plan de choque contra la crisis por el que se movilizarán 1.176 millones de euros de forma inmediata a través de cuarenta medidas para reactivar la economía y fomentar el empleo. No obstante, el grueso de las actuaciones se corresponde a medidas ya incluidas en los presupuestos del bipartito, con el matiz de que la nueva Xunta agilizará su ejecución al máximo. Así, la herencia del bipartito se cifra en actuaciones por importe de 912 millones de euros, el 77,5% del total del plan de choque, mientras que las medidas completamente nuevas representan, con sus 264 millones de euros, el 22,5%.
Aunque el plan se aprobó por la mañana, fue a primera de la tarde cuando le tocó detallarlo a la conselleira de Traballo, Beatriz Mato. Con ella estaba también el director xeral de Orzamentos de la Consellería de Facenda, Miguel Corgos, quien admitió que 912 millones eran actuaciones comprometidas por el bipartito que ahora la nueva Xunta ejecutará con la máxima celeridad. Para financiar las iniciativas novedosas, el Gobierno de Feijóo ha recurrido a 125 millones procedentes del plan de austeridad –recorte de gastos corrientes, de personal y otros de difícil ejecución– y a otros 139 millones resultantes de cambiar el destino de diversas partidas presupuestarias dejadas por el bipartito.
Según las explicaciones de Beatriz Mato, las principales partidas modificadas se referían a fondos "sin nombre ni apellido", esto es, dinero sin un destino concreto previsto inicialmente para subvenciones o transferencias. También se incorporaron al plan de choque 12 millones procedentes de los proyectos, ahora anulados, de construcción de las nuevas sedes para Portos de Galicia y Augas de Galicia. "Pero no se frena ninguno de los proyectos viables y que ya están en marcha", dijo la conselleira.
De las nuevas actuaciones, la principal partida, de 27,6 millones de euros, se destinará a la conservación y mejora de la segiridad de las carreteras y otros 17 millones se gastarán en obras de saneamiento y abastecimiento (en Ares, Boiro, Cambre, Porto do Son, Corrubedo, Gondomar y Ponteveda). Además, se dedicarán casi un millón de euros a la reforma del hospital de Pontevedra, otro millón al equipamiento del Lugo y 5 más a la construcción de la cocina.
El principal capítulo del plan de choque, con 811 millones, se va para el fomento del tejido productivo, de los que 644 se gastarán en infraestructuras (carreteras, ambulatorios y hospitales, puertos, obras hidráulicas o centros educativos) y el resto se irá para mejorar la competitividad industrial y la dinamización del medio rural. Para este objetivo hay 70 millones, de los que 12 se destinan a ayudas directas para 8.000 explotaciones ganaderas con dificultades para amortizar los préstamos subscritos. Otros cuatro se invertirán en contratar a 266 brigadistas para la campaña antiincendios.
Hay 115 millones de apoyo a las familias, sobre todo para sufragar la Ley de Dependencia, y 72 más para financiar avales del sector empresarial, de los que 60 se irán para la automoción.