EUROPA PRESS
Hosteleros de la provincia de Pontevedra prevén que la ocupación de estos establecimientos descenderá entre un 10 y un 15 por ciento en los meses de julio y agosto, con respecto al mismo período del año pasado, excepto en el caso de los campings, que mantendrán sus niveles de ocupación.
Así se refleja en un estudio realizado por el Observatorio Turismo Rías Baixas, dependiente de la Diputación Provincial de Pontevedra, en el que se recoge que, entre abril y junio, la ocupación hotelera en la provincia fue del 49,5 por ciento, y que las previsiones para julio y agosto oscilarán entre el 90 por ciento de la zona de O Grove, y el 63 por ciento de la ciudad de Pontevedra, pasando por otras áreas como Sanxenxo -75 por ciento--, Vigo -73 por ciento--, o Baiona -70 por ciento--.
Según estos datos, presentados hoy en Vigo por el vicepresidente de la Diputación, José Manuel Figueroa, el sector "está aguantando mejor de lo que se espera la crisis y el mal tiempo". Asimismo, destacó que, dentro de las previsiones, los campings de la provincia estiman que su ocupación aumentará entre un 20 y un 25 por ciento, y que, incluso en el caso de los bungalows, esas cifras serán superiores y llegarán a un cien por cien de ocupación.
Figueroa destacó, por otra parte, que las llegadas de cruceristas al puerto de Vigo aumentaron un 78,36 por ciento en el primer semestre del año, con respecto al mismo período de 2008. Este dato contrasta, según señaló, con el descenso "preocupante" en el número de viajeros que pasaron por el aeropuerto de Vigo, con un recorte de casi un 12 por ciento en el período de abril a junio.
PERFIL DEL VISITANTE
El estudio del Observatorio Turismo Rías Baixas refleja que, durante los primeros meses del año, la provincia fue visitada por 418.100 turistas, un 14,05 por ciento que en el mismo período de 2008, y que la mayoría de ellos (un 86,2 por ciento) son españoles --casi todos procedentes de Galicia y Madrid--. En el caso de los visitantes extranjeros, la mayoría son portugueses, americanos y franceses.
El visitante-tipo de la provincia es un hombre de entre 35 y 54 años, acompañado de su pareja o su familia, y que se aloja en hoteles durante más de cuatro días. El gasto medio que realiza es superior a los 600 euros y busca, mayoritariamente, el descanso, la naturaleza y, en menor medida, por la gastronomía.
La gran mayoría de los turistas, que visitan las Rías Baixas en cualquier época del año --un 66 por ciento--, o en verano --25,12 por ciento--, califican su estancia vacacional en la zona como 'muy buena' o 'buena'.