S. O. - VIGO
La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, encargada de la gestión del servicio nocturno de transporte para jóvenes, pretende cerrar “de una vez por todas” el debate que relaciona el Noitebús “con el problema social que está causando el botellón en algunas zonas de Galicia”.
Tras las quejas de los alcaldes de Baiona y Sanxenxo, el departamento que dirige Agustín Hernández advierte que no va a reducir, bajo ninguna circunstancia, el número de líneas y rutas del Noitebús al considerar que este servicio público nada tiene que ver con las aglomeraciones de adolescentes que se vive en las plazas y calles de ciertas localidades los fines de semana. Es más, Medio Ambiente considera que no es de su competencia resolver un fenómeno social como es el de los macrobotellones, en los que han de implicarse las Administraciones locales.
“En sitios como Baiona, Sanxenxo o Vigo pueden llegar a concentrarse miles de jóvenes, entre 2.000 y 5.000. Pues bien, los que se trasladan en Noitebús a esos lugares suponen sólo un 5% de los que se reúnen o incluso menos”, manifestaron fuentes de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, quienes añaden que no creen que sea un motivo suficiente para eliminar un servicio que, desde el principio, “ha sido muy bien acogido por la sociedad gallega”. “No olvidemos el origen: el Noitebús fue una iniciativa para evitar que los jóvenes cojan el coche por las noches y evitar así accidentes de tráfico en las carreteras gallegas”, explican las mismas fuentes.
Buscar alternativas
“Es más, en el caso de que decidiésemos suprimir algunas de las rutas en las localidades que nos han mostrado sus quejas, sólo estaríamos rebajando en 100 jóvenes las multitudinarias concentraciones de los fines de semana. El problema del fenómeno social del botellón seguiría existiendo”. Para Medio Ambiente, este problema, más acuciado en ciudades de más de 10.000 habitantes y en lugares de veraneo, “ha de resolverse por otras vías”. Lo que la Xunta no está dispuesta es a eliminar y negarle a la sociedad un servicio que cada sábado “evita muchos accidentes y muertes en la carretera” porque a veces la juventud cae en la imprudencia de coger el coche y conducir en situaciones de riesgo a altas horas de la madrugada. Medio Ambiente insiste en que las inspecciones realizadas en la ruta que une Baiona y Vigo “no detectaron nada anómalo” aunque no descarta volver a hacer revisiones.