M. MORENO - A CORUÑA
Trenes de primera en vías de segunda. Los usuarios del corredor ferroviario que enlaza A Coruña con Vigo cuentan desde ayer con nuevos vehículos de alta gama, de la serie 599, los primeros de este tipo en Galicia y que se comercializan con la denominación MD+ (Media Distancia Plus).
Renfe da de este modo el primer paso para la sustitución de más de la mitad de la flota de vehículos que operan en Galicia. En total, se prevé el cambio de 14 de los trenes que prestan servicio en el Eje Atlántico (A Coruña-Santiago-Vigo) y también en el tramo A Coruña-Santiago-Ourense. Pero el cambio de todos los vehículos no se completará hasta finales de año. De momento, sólo algunos de los arcaicos trenes 592 ya han comenzado a sustituirse por modernos trenes.
Eso sí, por lo pronto sólo podrán disfrutarlos los pasajeros que opten por viajar en los trenes que salen de A Coruña a las 9:27, a las 12:25 y a las 20:00 horas. En sentido contrario, la nueva máquina parte de Vigo a las 7:05, a las 13:05 y a las 15:45 horas. No será hasta octubre cuando los vetustos trenes regionales sean retirados por completo.
Los nuevos vehículos, que suponen una inversión de 69 millones de euros, disponen de una capacidad similar –182 pasajeros y una plaza más para personas de movilidad reducida– a los actuales pero con varios añadidos, lo que los convierte en los más modernos actualmente en circulación. "Aspiramos a convertir el transporte ferroviario en una alternativa real a la carretera. Queremos arrancar usuarios a otros tipos de medios de transporte", advirtió ayer en Manuel Jesús Simón, director de Media Distancia Convencional y Alta Velocidad-Media Distancia de Renfe.
Para ello, los flamantes trenes 599 incluyen asientos reclinables, además de una luz individual de lectura en el panel superior, perchas, mesas y reposabrazos abatibles, así como enchufes en cada asiento.
Los nuevos trenes, con una velocidad máxima de 160 kilómetros hora, incluyen un baño especialmente adaptado para personas con problemas de movilidad. También cuenta con puertas más grandes y maleteros más amplios para facilitar el viaje a los pasajeros. Incluye además anclajes con candados para bicicletas y una zona habilitada con una pequeña barra en la que tomar un café o tentempié, sucedáneo de los vagones cafetería habituales en los trenes de largo recorrido.
Pero las mejoras no son sólo estéticas. Todos los equipos técnicos que poseen esta serie de trenes se encuentran duplicados "para asegurar el funcionamiento del vehículo en caso de una incidencia". El pasajero podrá recibir información de cualquier tipo de incidencia por pantallas que jalonan los vagones y que informarán de las paradas que realiza el convoy y de la temperatura exterior. La mejora en el servicio no va a suponer de momento una reducción en el tiempo del viaje –al menos, no hasta que concluyan las obras de construcción de la doble vía– pero sí conllevarán un "ligero ajuste" en el precio de los billetes de entre 30 y 40 céntimos.