PAULA PÉREZ - SANTIAGO
Un día después de aprobarse el nuevo modelo de financiación autonómica, Xunta y Gobierno central se han enzarzado en una guerra de cifras sobre las cantidades que corresponden a Galicia. El Ministerio de Economía desmintió ayer que hubiese incrementado en 64 millones de euros las partidas destinadas a la comunidad autónoma para compensarla por su dispersión poblacional. Según fuentes del Gobierno, la cuantía asignada a Galicia es de 620 millones y así se lo transmitieron al Ejecutivo gallego cuando el pasado domingo le enviaron el borrador del sistema de financiación. Desde entonces, según aclaran, no hubo "ningún cambio".
Sin embargo, la Xunta insiste en que tiene la "palabra" de la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, de que Galicia pasará de los 590 millones comprometidos en el documento inicial a recibir un total de 654 millones de euros con el nuevo reparto de fondos estatales.
La Consellería de Facenda asegura que "no pone en duda la palabra del Gobierno" y espera que el incremento se materialice en las futuras negociaciones con el Estado, ya que el nuevo modelo de financiación, aunque superó ayer su primer trámite en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), aún debe ser aprobado en el Congreso y después será debatido con las comunidades autónomas de forma bilateral. Cuando llegue el momento la Xunta asegura que dispone de la documentación remitida por el Ministerio de Economía y que la pondrá encima de la mesa para exigir el pago de esas cantidades.
La Xunta acudió el miércoles a la reunión del Consejo de Política Fiscal con la intención de votar en contra del nuevo modelo de financiación. Sin embargo, la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, anunció al término del debate que optaron por la abstención al valorar el "gesto" del Gobierno central de incrementar en 64 millones de euros las partidas destinadas a Galicia en concepto de dispersión. Además, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aclaró ayer que se abstuvieron porque, aunque no están de acuerdo con el modelo, tampoco pueden "renunciar a obtener más de 600 millones de euros".
Tal gesto, sin embargo, fue negado ayer tajantemente por el Ministerio de Economía. "No hubo ningún cambio ni se introdujeron modificaciones en las ponderaciones", explicaron desde el gabinete de Elena Salgado. Según informaron, el propio secretario de Estado se dirigió a la conselleira para advertirle de que el documento aprobado en el Consejo de Política Fiscal, con el apoyo de las comunidades socialistas, no introducía cambios respecto a lo comprometido inicialmente.
Según fuentes del Ejecutivo central, aunque la Xunta cifró inicialmente en 590 millones de euros la cuantía asignada a Galicia, en realidad son 620 millones y así se lo comunicaron al Gobierno gallego el pasado fin de semana.
A mayores de esa cuantía, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, junto a su homólogo de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, reclamaron a principios de esta semana a Elena Salgado que incrementase de 50 a 200 millones los fondos destinados a compensar la dispersión. La vicepresidenta ofreció aumentar esta partida hasta los 100 millones, de los cuales ofreció 34 a Galicia. Sumando esa cifra a los 620 iniciales se obtendrían los 654 de los que habla la Xunta. Sin embargo, Feijóo a le pareció insuficiente el incremento y decidió rechazarlo.
Fuentes del Gobierno gallego, admiten que el incremento que se negoció para la dispersión durante esta semana fue de 34 millones y advierten que tienen documentación que acredita que el Ministerio de Economía tenía pensado destinar esa cuantía a Galicia.