M.VÁZQUEZ/P.PÉREZ - SANTIAGO
La crisis económica se nota cada vez con más fuerza en las inversiones de la Administración. La ralentización de los proyectos de obra pública y la reducción de las partidas destinadas a infraestructuras afecta especialmente en Galicia, la comunidad española en la que más cayó la licitación de proyectos financiados con fondos públicos entre enero y mayo de 2009. Según los últimos datos de la patronal de las grandes constructoras, Seopan, en este periodo la inversión pública en Galicia se redujo un 39,9%, mientras que en el conjunto de España el descenso medio fue del 6,4%. La Xunta fue la administración que más recortó los fondos para obra pública en lo que va de año, reduciendo la inversión a la mitad con respecto al año 2008.
Así, mientras el año pasado el Gobierno gallego dedicó una media de 100,85 millones de euros al mes a obra pública, en los cinco primeros meses de 2009 la inversión media se redujo a 42,9 millones de euros, es decir, un 57,5% menos que en el ejercicio anterior. La celebración de elecciones y el cambio de Gobierno influyeron en este parón de la Administración autonómica. La ralentización de la iniciativa pública ha sido una constante común en Galicia a todas las administraciones, con la única excepción de los ayuntamientos. Los concellos gallegos no sólo están siendo los más dinámicos en este arranque del año sino que en los últimos cinco meses también fueron los más inversionistas. Entre enero y mayo la Administración local dedicó 298,9 millones de euros a financiar obra pública, casi la misma cantidad que en todo 2008: 302,7 millones.
Esto significa que, de media, los concellos gallegos dedicaron hasta mayo 59,7 millones de euros a obra pública –17 más que la Xunta– una capacidad de inversión común al resto de España y que está relacionada con el Plan de Inversión Local del Gobierno, dotado con 8.000 millones de euros.
La inversión del Estado en Galicia, por el contrario, también cayó durante los cinco primeros meses del año 2009. El descenso fue menos acusado que en el caso de la Xunta, con una reducción de las partidas del 35%, aunque en términos absolutos fue la caída más importante para Galicia porque es precisamente el Gobierno la administración que más dinero dedica a a obra pública.
Todo esto se tradujo en un descenso global de la inversión pública en Galicia del 26,5%.