C. VILLAR ? SANTIAGO
Los tópicos de soledad y pasarse la vida en casa delante de los libros no son un buen referente para explicar el prodigioso expediente de la estudiante ourensana que con una media de un 9,94 consiguió la nota más alta de acceso a la Universidad en la comunidad gallega. Neila no tiene fama de empollona, aunque reconoce que no pierde demasiado tiempo ni con revistas propias de su edad ni con la televisión. Si bien a diferencia de algunas compañeras no tiene ningún problema si un miércoles a las diez se pierde el capítulo de una serie, porque ninguna le entusiasma, en cambio a esta chica de 17 años le gusta salir con sus amigos y reconoce que, al igual que el resto de chicos de su edad, no vive ajena al fenómeno del botellón. "Hago una vida normal", afirma al respecto.
"Salgo con los amigos de tarde, a veces por la noche, para tomar algo", comenta, y habla específicamente de ese fenómeno que tantos quebraderos de cabeza trae a los ayuntamientos: "Voy al botellón, pero tampoco salgo tanto los fines de semana", afirma. Y no porque sus padres se lo exijan: "Mis padres son serios y estrictos, pero me dan bastante libertad. No me ponen una hora de llegada, pero tampoco se me ocurre llegar sistemáticamente a las siete de la mañana", cuenta Neila García Salgado. "Ellos confían en mí y yo procuro portarme bien y actuar con moderación y prudencia", añade, como si fuera Baltasar Gracián quien estuviera hablando.
Neila –que afirma ser "tímida", pero también "sociable" cuando conoce a la gente, y "muy habladora"– lo explica todo con seguridad, excepto cuando se le pregunta por sus gustos. Contesta que leer y la música, pero para ella, a quien no le gusta "encasillar", resulta difícil mencionar a autores concretos. Por ejemplo, aunque la música clásica es una de sus preferidas, también se declara fan "desde los Beatles a Yann Tiersen, pasando por Russian Red". Eso sí, para estudiar, "silencio", delante de su escritorio y "recitando" las lecciones para sí misma.
Lo mismo le ocurre con los libros. Menciona con especial fervor a Murakami o "La insoportable levedad del ser", de Kundera. No obstante, también reconoce que los libros vienen después del estudio: "Si estoy preocupada por el colegio, dejo un poco abandonada la lectura", admite.
Neila, que tiene cuenta en Tuenti para quedar con sus amigos y que ve internet como un "gran medio de comunicación" y un milagro para resolver cualquier duda –sin caer en "adicciones", eso sí–, sabrá hoy si su "sueño" de estudiar Traducción e Interpretación en Salamanca se cumple, en cuanto vea las notas del examen de acceso.
Para esta chica que no cree en la discriminación positiva, sino en que obtenga el puesto el "más apto", las lenguas esconden una ilusión aún mayor: viajar, su "pasión". "Me gusta conocer otros modos de vivir y comunicarme con gente que vive en otro ambiente Aun sabiendo poco, siempre hablo, y aunque soy muy tímida nunca he tenido miedo ni sentido del ridículo". Ha estado casi por toda Europa, desde Oslo al Mediterráneo, pero se queda con los países nórdicos, "en algunos aspectos un modelo que alcanzar". Su próximo destino, si sus sueños se cumplen, será Islandia, "la eterna desconocida".