C. V. - SANTIAGO
Las familias "mileuristas" no podrán acceder a los libros de texto gratuito, según un cálculo realizado ayer por el BNG y suscrito por el PSdeG, que también asegura que "sólo el 25 por ciento de los hogares tiene asegurada la gratuidad". No obstante, el titular de Educación, Jesús Vázquez, insistió ayer durante su comparecencia ante la comisión de Educación que las ayudas llegarán al 65% de los hogares y cubrirán todos los gastos en el caso de que los ingresos por miembro sean inferiores a 5.400 euros al año y al menos la mitad para aquellos cuya renta oscile entre 5.400 y 9.000 euros.
A las afirmaciones de Vázquez, que defendió el modelo de "gratuidad solidaria" como "verdadero progresismo" y como un mecanismo "justo" enfocado "para la gente con menos recursos", la diputada nacionalista Carme Adán opuso unos cálculos en los que afirmaba que una familia con ambos progenitores mileuristas, 14 pagas y un único hijo, "no tienen derecho a ayudas", por disponer de ingresos de 9.333 euros anuales por miembro. En otro ejemplo, advirtió de que una familia monoparental con un hijo y con 1,5 veces el salario mínimo interprofesional –11.071 euros anuales– "sólo tiene derecho a la mitad de la ayuda".
"Las que se benefician serán las rentas más bajas", insistió el conselleiro, quien añadió que la decisión de la Xunta está justificada para "ahorrar" dinero a la Administración de modo que este pueda ser invertido en otros capítulos, como "comedores y transporte escolar".
Guillermo Meijón Couselo, por parte de los socialistas gallegos, reprochó al conselleiro que el nuevo modelo propuesto por la Xunta para facilitar libros de texto a las familias gallegas "es más caro" y además, recalcó, "elimina la gratuidad al 75% del alumnado". "Se trata de un paso atrás importante en los derechos de la ciudadanía", subrayó.
El conselleiro también aludió durante su intervención a la política lingüística de su departamento. Al respecto, invitó a la oposición a tener "voluntad constructiva" para llegar a un "punto de encuentro" en lo que definió como una "política basada en la libertad y en la promoción activa del gallego".
Tanto nacionalistas como socialistas concluyeron que la Consellería de Educación no llega al aprobado. Para Carme Adán, el "necesita mejorar" se convierte en un "necesita rectificar", mientras que para Meijón Couselo, el conselleiro "suspende en junio". "Me gustaría darle un aprobado en setiembre", puntualizó.